Vampiros, mafia china y mitología: esta película rarísima llega a Movistar+ y la deberías ver

Wait 5 sec.

Vampiros, mafia china y mitología. Resurrection, del cineasta chino Bi Gan, mezcla todo lo anterior en una de las películas más sorprendentes del año pasado. Una que, además, acaba de llegar a Movistar+. Pero además, la producción forma parte de la nueva ola de cine experimental chino. Por lo que la ambiciosa e hipnótica trama mezcla ciencia ficción y drama psicológico de manera inteligente. Eso, sin olvidar todos los excesos de un tipo de visión cinematográfica en que nada es lo que parece y creada para sorprender. Una mezcla que convierte a Resurrection en una inusual perspectiva acerca de temas complejos como el dolor, la pérdida e incluso un homenaje al séptimo arte. Para eso, Resurrection explora un futuro distópico y alternativo en el que la humanidad ha alcanzado la inmortalidad biológica. Todo, gracias a un drástico coste evolutivo. Las personas han perdido por completo la capacidad de soñar. Dentro de este entorno clínico y frío, aquellos pocos individuos que aún pueden hacerlo son tildados de monstruos delirantes y marginados sociales. Pero además, en marginados de una idea sobre la realidad que resulta restrictiva, despótica y asfixiante. Todo, hasta que finalmente algunos de los que aún pueden soñar comienzan a rebelarse contra el sistema. Para indagar en ese proceso, la trama se enfoca en una mujer anónima (Shu Qi) cuya conciencia cae en una dimensión de tiempo eterno. Eso, durante una compleja intervención quirúrgica. Atrapada en ese limbo, tropieza con el cadáver inerte de un androide (Jackson Yee) e intenta devolverle la vida narrándole una interminable sucesión de fábulas. A partir de este enigmático encuentro, la película se fragmenta de manera orgánica en una antología de viñetas oníricas. Cada uno de estos relatos independientes representa un salto temporal de veinte años hacia el futuro. Un juego narrativo que puede parecer complejo (por momentos lo es), pero que brinda a la cinta su extraña personalidad. Date de alta en Movistar Plus+ y disfruta de lo mejor del deporte, fútbol, cine, series internacionales, y más de 80 canales.  No tiene permanencia e incluye dos reproducciones simultáneas, desde smartphone, TV, PC o Tablet.  Suscríbete a Movistar Plus+ Una cinta poco común para amantes de lo novedoso El guion de Resurrection se construye meticulosamente alrededor de los sentidos budistas. A saber: la vista, el oído, el olfato, el gusto, el tacto y la mente. Por lo que Bi Gan utiliza este ingenioso formato episódico no solo para profundizar en la psique de sus atormentados protagonistas. También para rendir un monumental homenaje a la historia del cine. Por lo que la cinta fluye libremente, imitando la estética del expresionismo alemán de los años veinte o el cine mudo clásico. A la vez, el vigoroso cine negro estadounidense o sádicas e hipnóticas historias modernas de vampiros. Todo dotado de una fascinante paleta cromática de rojos intensos y grises azulados.De modo que cada uno de los cuatro fragmentos principales representa una ficción diferente que avanza 20 años en el futuro. El primer fragmento adopta la estética del cine negro y el thriller de espionaje. Para eso, se ambienta en una atmósfera grisácea de la Segunda Guerra Mundial. En el fragmento, un investigador persigue a un asesino que ataca el oído de sus víctimas. El segundo fragmento cambia drásticamente de tono al presentar un entorno postbélico y espiritual centrado en la figura de un antiguo monje dentro de un templo abandonado. El viaje continúa en la tercera sección, la cual se traslada a las décadas de 1970 y 1980 para enfocar su narrativa surrealista en el sentido del olfato. Para eso, la trama sigue las andanzas de un estafador y su joven ayudante en las calles. Ambos, dedicados a convencer a su asombrado público de que pueden adivinar cualquier carta del juego guiándose exclusivamente por su olor. Finalmente, el cuarto y más aclamado fragmento nos sitúa en la víspera de Año Nuevo del año 1999 con una rica paleta de colores neón y rojos. Lo que evoca el estilo de Wong Kar-wai. Este desenlace de 40 minutos en plano secuencia narra el peligroso romance de un criminal con una joven vampiresa. Lo que se convierte en una poética despedida al siglo XX, al amor y a la propia naturaleza del cine. ‘Resurrection’, un experimento para amantes del cine Visualmente, Resurrection rompe con cualquier esquema lineal para dar paso absoluto a la lógica de los sueños. El director, fiel a su inconfundible estilo visual opulento, despliega una deslumbrante destreza técnica mediante encuadres complejos y una sobrecogedora atmósfera sonora. Todo, diseñado para evocar angustia y una honda melancolía existencial.Pero en realidad, Resurrection es una profunda indagación sobre lo que nos define como seres humanos. Además, ¿si la empatía sobrevive en una sociedad despojada de su imaginación? A través de su poética circular, el filme demuestra que la memoria es un terreno siempre destinado a sorprender. Asimismo, que las heridas no sanadas del pasado siempre encuentran la forma de resucitar a través de las imágenes.A nivel conceptual, Resurrection es una monumental deconstrucción de la memoria colectiva y la alienación moderna dentro del cine contemporáneo de ciencia ficción. Bi Gan utiliza la pérdida de la capacidad de soñar no como un simple recurso distópico, sino como una dolorosa metáfora de la deshumanización. Al despojar a sus personajes del subconsciente, el director chino examina una humanidad vacía, incapaz de procesar el trauma. Tampoco la nostalgia o el duelo existencial de forma creativa. Un giro metafórico que sorprende por su elegancia y buen gusto. Seguir leyendo: Vampiros, mafia china y mitología: esta película rarísima llega a Movistar+ y la deberías ver