La limpieza del hogar empieza a entrar en una nueva era. En San Francisco, los robots humanoides ya pueden encargarse de algunas de las tareas domésticas más rutinarias por 30 dólares la hora. Aspirar, fregar el suelo, quitar el polvo, limpiar encimeras o desinfectar baños son algunas de las labores que estos autómatas realizan en las viviendas.La iniciativa corre a cargo de Tau Robotics, una startup tecnológica que ha comenzado a ofrecer este servicio tras un mes de pruebas piloto. Durante este periodo, sus robots han trabajado en más de 50 hogares y, según la compañía, el interés ha sido tal que ya se ha generado una lista de espera.Un robot por 30 dólaresEl servicio parte de una tarifa de 30 dólares por hora por un robot, mientras que los clientes pueden contratar dos unidades por 60 dólares la hora. Una propuesta que busca competir con los precios de los servicios de limpieza tradicionales en una de las ciudades con mayor coste de vida de Estados Unidos.Eso sí, los robots todavía tienen margen de mejora. No trabajan con la misma rapidez ni cuentan con la destreza de una persona, pero sus primeros usuarios destacan otra característica: son capaces de detectar y corregir algunos de sus propios errores.Humanos detrás de los robotsAunque la imagen pueda parecer completamente autónoma, todavía hay personas detrás. Los robots realizan físicamente las tareas mientras operadores humanos los supervisan a distancia y pueden intervenir cuando aparece un problema técnico.Para algunos clientes, la ecuación compensa: delegar tareas poco atractivas, como limpiar un baño, a cambio de ganar tiempo libre. Los pequeños errores del robot se asumen como parte de una tecnología que todavía está en fase de aprendizaje.El siguiente paso: llegar solos a casaTau Robotics aspira a eliminar progresivamente esa intervención humana. Su objetivo es que los robots puedan desplazarse de forma autónoma hasta los domicilios, incluso utilizando vehículos sin conductor.La compañía contempla ampliar posteriormente sus servicios a otras tareas de mantenimiento y al cuidado de personas mayores. Lo que hoy cuesta 30 dólares la hora podría ser, según sus planes, el primer paso hacia un hogar cada vez más automatizado.