Hay gente que piensa que al irse a vivir en medio de las montañas todos los problemas se desvanecen, como si asilarte fuera una solución definitiva a todo lo malo. No siempre debe ser así, la realidad es muy diferente, aunque testimonios como el de Toshin, un hombre que dejó todo para irse a vivir a una aldea de 200 habitantes llamada Umepay, lo corroboran.Seguir leyendo....