El diagnóstico sobre el estado de la movilidad en la provincia de Sevilla que ha encargado la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía, y al que ha tenido acceso este periódico, no sólo concluye que el vehículo privado sigue siendo la opción más usada por la población para desplazarse a diario, sino que también evidencia que la falta de aparcamiento se ha convertido en un problema mayoritario para gran parte de la ciudadanía. De hecho, ya avisó en su momento el alcalde de la capital hispalense, el popular José Luis Sanz, que esta carencia se había trasladado a casi todos los barrios de la ciudad. Pero la realidad es que un tema que trasciende la frontera de la capital y que se observa con cada vez más frecuencia en los grandes municipios del área metropolitana. Un asunto que, por un lado, es consecuencia de la ausencia de espacio libre en la vía pública y, paralelamente, del aumento de la flota de coches y de la necesidad de construir parkings disuasorios que ofrezcan una alternativa real y efectiva a los conductores. En este sentido, el estudio de la Junta de Andalucía, obtenido a partir de la realización de 30.000 encuestas tanto telefónicas como online, advierte de que la gran parte de los usuarios de vehículos privados, y que además son residentes en la provincia de Sevilla, se ven obligados a dejar aparcados sus coches en la calle. En concreto, el apartado del diagnóstico que se refiere a las formas de estacionar el vehículo privado una vez que han finalizado las actividades diarias, indica que el aparcamiento gratuito en la vía pública es la opción más frecuente para el coche de gasolina o diésel, siendo elegida por un 60,1% de los propietarios. Por otro lado, el parking en propiedad es la segunda modalidad más habitual, por la que opta el 31,3%, seguida por el aparcamiento dentro de la propia vivienda, que es la elección preferida por el 17,2% de las personas que tienen vehículo privado. El análisis de estos datos ofrece, a juicio de esta encuesta, conclusiones que se deben tener en cuenta a la hora de elaborar este Plan Metropolitano de Transportes en el que ya trabaja la Consejería de Fomento a raíz de todos los datos obtenidos en este diagnóstico. En un primer lugar, se apuesta por la creación de estacionamientos disuasorios, públicos y gratuitos , con los que se permita favorecer así la intermodalidad entre el vehículo privado y los diferentes modos públicos. Pero, al margen de esta posibilidad, también se incide en el hecho de que la demanda de aparcamientos pueda además ser aprovechada por parte del sistema de transporte público como una oportunidad para atraer viajeros, de modo que se reduzca de una forma considerable el porcentaje de coches que circulan por las carreteras de la provincia para los desplazamientos de sus usuarios al puesto de trabajo. Más allá de lugar escogido para el estacionamiento del vehículo privado, el estudio encargado por el Gobierno andaluz también ofrece una radiografía de la tipología de los coches que circulan por las localidades de la provincia de Sevilla. En este sentido, se incide en que los turismos de gasolina o diésel tiene una presencia mayoritaria en los hogares del área metropolitana de Sevilla, alcanzando un porcentaje del 83,7 por ciento. Asimismo, y ligado al dato anterior, se observa que el 77,1 por ciento de la población del ámbito de este estudio posee algún tipo de permiso de conducir. Las cifras señaladas resultan acordes con un alto grado de dependencia del vehículo privado a la hora de realizar desplazamientos cotidianos. Por último, y dentro de esta misma realidad, se advierte de que la propiedad de coches con métodos de propulsión sostenibles tiene una representación poco relevante , como es el caso del coche híbrido (5%) o eléctrico (0,8%).