Mucha gente sueña con dejarlo todo atrás y vivir rodeados de naturaleza y animales, lejos de las urbes. A pesar de que solo es un pensamiento pasajero, hay gente que llega a hacerlo realidad, como Karolina, una mujer que, junto a su hermana Annika, dejó su vida en la ciudad para vivir en una finca familiar en el sureste de España.Seguir leyendo....