La Armada de Estados Unidos acaba de mostrar una de las armas que estaba desarrollando con bastante discreción. Se llama AIM-424 Malice y es un nuevo misil aire-aire de Raytheon capaz de superar los 463 kilómetros de alcance, una distancia pensada para atacar aviones enemigos mucho antes de que puedan acercarse a un portaaviones.El arma ya está realizando pruebas de vuelo y ha sido preparada para funcionar con diferentes generaciones de cazas. Entre ellos están el F/A-18E/F Super Hornet, el furtivo F-35C y, en el futuro, el F/A-XX que sustituirá parte de la actual flota embarcada estadounidense.Un misil de 680 kilos que cabe dentro del F-35CEl AIM-424 mide 4,11 metros de largo, pesa unos 680 kilos y utiliza un motor de combustible sólido. Su alcance oficial supera las 250 millas náuticas, algo más de 463 kilómetros, aunque la Armada no ha explicado todavía cuánto puede llegar a superar realmente esa cifra.Una de las imágenes publicadas por el propio servicio resulta especialmente reveladora, pues muestra un Malice instalado dentro de la bodega de armas de un F-35C. Eso permite conservar una de las grandes ventajas del caza, ya que llevar el misil internamente evita aumentar tanto su presencia en el radar como ocurría al colocarlo bajo las alas.También se han mostrado cuatro AIM-424 cargados en un Super Hornet durante una prueba. La combinación podría permitir que un F-35C detecte objetivos aprovechando sus sensores mientras otros aviones más alejados transportan una mayor cantidad de misiles.El alcance cambia además la forma de proteger un grupo de portaaviones. En lugar de esperar a que bombarderos o aviones enemigos se acerquen para lanzar sus armas, los cazas podrían intentar derribarlos cientos de kilómetros antes. También podría utilizarse contra aparatos de alerta temprana, aviones cisterna y otras aeronaves que resultan esenciales para mantener una operación aérea.La distancia importa, pero el misil necesitará ojos mucho más lejosAquí es donde dice “presente” una de las dificultades. Un caza no puede localizar por sí solo todos los objetivos situados a más de 463 kilómetros. Para aprovechar el alcance del Malice, necesitará recibir información de otros F-35C, aviones de vigilancia E-2D, barcos y otros sensores capaces de seguir al objetivo y compartir su posición.La Armada no ha explicado cómo funciona exactamente ese sistema de guiado ni ha detallado al buscador del misil. Tampoco ha dado todavía un precio, una fecha para su entrada en servicio o cuántas unidades piensa comprar.El Malice se suma así a una carrera por ampliar tanto el alcance como las opciones disponibles. Mientras aparecen armas enormes destinadas a combatir aeronaves a cientos de kilómetros, Estados Unidos también busca soluciones mucho más pequeñas, como un misil antidron de bajo coste o interceptores supersónicos baratos para frenar enjambres de drones.Con el AIM-424, la apuesta es justo la contraria: mantener la amenaza lo más lejos posible del portaaviones y atacar el avión que transporta el arma antes de que llegue siquiera a lanzarla.