El estado zen en el que ha regresado Mourinho sigue dando pasos en firme. Se quejó Funes, el técnico del Málaga, de que al Madrid le pitaban faltas solo con soplar a sus jugadores y no sucedía igual con el Málaga, pero el luso no quiso entrar en la polémica. Eso hace 16 años no hubiera pasado: «No merecen comentarios sus palabras», dijo, feliz por otra goleada de su equipo, pero también con ojo crítico: «En los últimos 20 minutos hemos perdido, no quiero decir hambre, pero sí la organización y la intensidad que nos permite presionar, morder y recuperar balones altos sin tener que bajar. También es normal que no tengamos esta gasolina y esta mentalidad los noventa minutos. Tendrá que ser progresivo». Como está pasando con el fútbol del Madrid. Mejora colectiva e individual partido tras partido, que detalló en algunos de sus jugadores: «Un jugador no muy querido, como Camavinga, ha hecho un partidazo. Huijsen me gusta que defienda, que es lo que le pido a los centrales. Si luego es guapo y juega bien el balón, mejor, pero que defienda. Bellingham es muy exigente consigo mismo o con los otros. He pactado con él que no le quería ver defender casi como un segundo lateral izquierdo, que es lo que pasó en el 4-2 del Benfica la pasada temporada». Jude admite ese cambio táctico: «Me siento más liberado», comentó el inglés, cuya química con Mbappé y Vini parece que por fin asoma: «Los buenos siempre quieren jugar juntos y estos tres jugadores tienen que ser compatibles. Antes de llegar al Madrid, se hablaba mucho de que Mou no quiere a uno, a otro, a los tres. Mira, yo quiero siempre los mejores jugadores y se ve que entre ellos existe empatía. Entre ellos tres y entre todos. Celebran y disfrutan juntos». Eso en algún momento no será así. Mou sigue advirtiéndolo para que cuando pase, se sepa gestionar: «Los jugadores saben que la frustración de quien no juega está más en manos de ellos que en las mías. Yo pudo dar señales que necesito a todos, como hoy con cinco cambios en el once, pero son ellos los que tendrán que gestionar esos momentos de frustración de no jugar, de una derrota, de una lesión..».