Si te encuentras en la fase inicial de una relación, presta atención a estos consejos. En esos primeros momentos es habitual que exista una gran ilusión por compartir tiempo. Muchas parejas quieren aprovechar cada cita y buscan planes especiales: una cena, una escapada, un concierto o, en definitiva, una actividad nueva. La intención es conocerse mejor y crear recuerdos, algo natural cuando todo resulta novedoso. Durante esas primeras semanas muchas personas viven con la constante preocupación de ingeniárselas e inventar planes de manera ininterrumpida. Sin embargo, esa necesidad de hacer siempre algo puede ocultar una cuestión importante : comprobar cómo funciona la convivencia en los momentos normales. Una relación no se sostiene solo con planes llamativos ni con fines de semana llenos de actividad. También se construye en las horas tranquilas, en los recados y en las conversaciones del día a día. Aprender a compartir la rutina más sencilla es un paso imprescindible para descubrir si existe una compatibilidad profunda. Sobre este aspecto reflexiona en el podcast 'Aladetres' el mediador familiar Nacho Tornel , quien defiende con rotundidad el valor de los días tranquilos y ordinarios en la vida en pareja. Nacho Tornel resume esta idea con una frase clara: «Es bueno que os aburráis juntos». Para él, también es positivo pasar «un sábado en el que no ocurre nada» , porque «mi plan eres tú y ya está, mi plan es estar contigo». La clave no está en llenar cada hora de actividades, sino en que la compañía sea suficiente incluso cuando no hay nada excepcional que hacer. El experto pone ejemplos muy cotidianos. «Te voy a acompañar a cambiar los zapatos que te habían regalado y que te están mal», explica, antes de hablar de ir a casa y ayudar con algún recado familiar. En su opinión, « ese plan anodino tiene que ser suficiente ». Desde su conocimiento, compartir estas tareas sencillas permite que la pareja se vea fuera del ambiente preparado de una cita. Además, esos momentos ayudan a conocer mejor el mundo de la otra persona . Tornel señala que sirven para verla «en su ámbito familiar» y también «en su ámbito de aficiones». De este modo, cada uno puede descubrir qué cosas llenan al otro , cómo trata a sus padres o hermanos y qué tipo de vínculo mantiene con las personas más cercanas. Por eso, Tornel cree que es importante hacer «un 360» y verse «en situaciones muy diversas»: en lo intelectual, lo espiritual, la generosidad, el proyecto de vida o el entorno familiar. Divertirse en un bar o en una excursión con amigos es fácil y agradable, pero esconde parte de la realidad. « Luego la vida es muy larga y hay todo tipo de situaciones », recuerda, incluidas la enfermedad o el sufrimiento de otros, y conocer la respuesta de la pareja ante esos momentos puede aportar mucha información.