Habían llegado hasta Madrid los ecos de los 'oles' que la plaza de toros de Palencia había tributado a Urdiales este sábado. Y, viendo los muletazos que dejó al primero de la tarde en Alcalá de Henares, se comprendían. La suavidad y el buen gusto fueron las claves de una faena con bellísimos derechazos a un toro al que faltaba clase, pero que acudía cuando se le citaba. Con esa base, dejó muletazos de escándalo Diego, vestido con un traje que recordaba al que inmortalizara el Príncipe del Toreo (cada 30 de agosto es imposible no recordar al Yiyo). Por la zurda, pese a que la composición era estética, faltó ajuste y también mayor entrega por parte de este Rezador.... Ver Más