Hemos conseguido cultivar lechugas en el espacio y llevarlas hasta el plato. El problema es que pueden perder un 31% de calcio justo donde nuestros huesos más lo necesitan
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Los cultivos orbitales ya germinan, crecen y se pueden comer. Ahora hemos descubierto que mantener viva una planta no significa que sea capaz de mantener sanos a los astronautas.