El enfado es monumental. El Gobierno, y en especial el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, está indignado con una situación inédita: la policía ha informado a una jueza de la Audiencia Nacional de que tiene detalles que probarían que Marruecos estuvo detrás del salto de 72.000 personas a Ceuta el 30 y 31 de julio. El Ejecutivo se divide entre los que auguran que la polémica quedará en nada porque el informe será poco sólido y los que están realmente preocupados ante lo que ven como un desafío de la policía al ministro del Interior y al Gobierno. Seguir leyendo