Este miércoles se cumple una semana desde que el desprendimiento de un glaciar en Nepal desencadenó una avalancha de hielo y roca que se transformó en una devastadora riada de barro y escombros que ha dejado más de un millar de muertos en el Himalaya. La policía nepalí ha elevado provisionalmente esta mañana a 1.127 el número de cuerpos recuperados (nueve de ellos hallados en la India), según el diario The Kathmandu Post. En el Tíbet, han fallecido al menos otras 16 personas, una cifra que China no actualiza desde el domingo. Hay, además, 4.858 desaparecidos en territorio nepalí y 546 en suelo chino. Seguir leyendo