El 28 de agosto de 2026, Sony Music Publishing y Warner Chappell Music presentaron una demanda federal en el Distrito Norte de California contra Anthropic y dos de sus cofundadores: Dario Amodei y Benjamin Mann. La demanda acusa a la empresa de lo que los demandantes llaman «uno de los mayores y más descarados robos continuados de propiedad intelectual de la historia.»El lenguaje no es casual. La demanda tiene cuatro cargos, pide juicio con jurado, solicita la destrucción de todas las copias de obras infringidas y exige que Anthropic entregue un inventario completo de los datos de entrenamiento de Claude. Los daños que buscan son de hasta 150.000 dólares por obra infringida y 25.000 dólares adicionales por cada instancia de eliminación de información de gestión de derechos de autor —lo que potencialmente suma miles de millones si el tribunal confirma que hay «decenas de miles» de composiciones afectadas.¿Qué acusa la demanda concretamente?El argumento central es doble. Primero, que Anthropic adquirió ilegalmente el material de entrenamiento. Según la demanda, en junio de 2021 Benjamin Mann utilizó BitTorrent para descargar más de cinco millones de libros pirateados de Library Genesis. En julio de 2022, empleados de Anthropic descargaron al menos dos millones más de Pirate Library Mirror. Entre ese material había letras de canciones con sus metadatos de copyright.Segundo, que el proceso de limpieza de datos fue deliberadamente destructivo de derechos. Según los demandantes, los procesos de preparación de datos de Anthropic no eliminaron simplemente el formato web irrelevante; eliminaron sistemáticamente los títulos de canciones, nombres de compositores, información de editores y avisos de copyright mientras conservaban las letras expresivas. El efecto alegado: hacer que el material protegido fuera más difícil de identificar y permitir que los outputs aparecieran sin atribución.Las obras concretas citadas en la demanda incluyen Eye of the Tiger, Ain’t No Mountain High Enough de Marvin Gaye y Paper Rings de Taylor Swift. La argumentación técnica es que Claude genera letras que compiten en el mismo mercado creativo que las obras originales, desplazando económicamente a los compositores y editores.¿Cómo encaja esta demanda con el historial legal de Anthropic en derechos de autor?Hay un patrón. En septiembre de 2025, Anthropic llegó a un acuerdo de 1.500 millones de dólares con autores de libros que alegaban que Library Genesis y Pirate Library Mirror habían sido usadas para entrenar sus modelos. Un tribunal había fallado en junio de 2025 que el uso de libros protegidos para entrenar IA era fair use; lo que no era admisible era la adquisición de copias pirateadas. El acuerdo de 1.500 millones resolvió esa parte de la disputa.Sony y Warner llegan después de ese precedente. Su demanda menciona explícitamente la resolución anterior y apunta a que la misma conducta —torrenting masivo de material protegido— afectó también a sus catálogos musicales. Concord Music y Universal Music Group tienen ya en marcha una demanda separada contra Anthropic que pide más de 3.000 millones de dólares. BMG también demandó, invocando letras de Justin Bieber, Bruno Mars, Ariana Grande y los Rolling Stones.El patrón emergente es el de una industria musical que ha decidido coordinar una estrategia legal sistemática contra las empresas de IA que entrenaron con sus obras. A diferencia de la industria editorial —que llegó a acuerdos relativamente rápido— las editoriales musicales parecen dispuestas a ir a juicio con argumentos más específicos sobre cómo Claude reproduce letras a petición.El contexto financiero también importa. Anthropic reportó ingresos preliminares del segundo trimestre de más de 11.500 millones de dólares, más de 14 veces los del mismo período del año anterior, y su primera renta de explotación ajustada positiva. Una empresa que puede mostrar esas cifras frente a un jurado no puede alegar daño económico por cumplir con los estándares de la industria.Hemos comprobado en coberturas de litigios tecnológicos que las demandas que prosperan son aquellas con evidencia documental específica, no las que alegan daño genérico. La demanda de Sony y Warner tiene un nivel de detalle inusual: nombres de personas, fechas de descarga por BitTorrent, nombres de archivos específicos y una teoría del daño económico que va más allá de «usaron nuestro material». Eso la hace más difícil de desestimar.Llevamos cubriendo los litigios de derechos de autor relacionados con IA desde los primeros casos de artistas plásticos en 2022, y la diferencia cualitativa de la demanda de Sony y Warner es la especificidad técnica: no se quejan solo de que Claude «fue entrenado» con sus obras, sino de que el proceso de limpieza de datos removió deliberadamente la información que habría hecho posible detectar la infracción. Si eso se prueba, el argumento de fair use que salvó a Anthropic en el caso de los libros podría no funcionar de la misma manera aquí.El Model Context Protocol de Anthropic y sus integraciones con aplicaciones como Microsoft Word para contratos legales son exactamente el tipo de producto que las editoriales musicales señalan cuando argumentan que Claude compite económicamente en el mercado creativo. El precedente de otras demandas contra empresas de IA sugiere que los tribunales americanos están dispuestos a explorar la responsabilidad corporativa en el uso de IA cuando hay documentación clara de la conducta. La pregunta aquí es si los registros de torrenting de 2021 y 2022 son esa documentación. Dado que el tribunal en el caso de los libros ya encontró que Anthropic había descargado 7 millones de copias pirateadas —lo que llevó al acuerdo de 1.500 millones—, la respuesta probable es que sí. La cuestión que queda es si las letras de canciones merecen el mismo tratamiento que los libros, y si la eliminación del copyright management information agrega culpabilidad adicional que haga inviable el argumento de fair use.El precedente que Sony y Warner están intentando establecer va más lejos que el caso concreto. Si la demanda prospera, establecería que eliminar datos de atribución de copyright durante la preparación de datos de entrenamiento —una práctica documentada en múltiples empresas del sector— es una infracción agravada que no puede ampararse en fair use. Eso podría afectar retroactivamente a los modelos ya entrenados de Google, Meta y OpenAI, que también usaron grandes conjuntos de datos de texto extraídos de la web donde las letras de canciones aparecían con frecuencia. La industria musical no está eligiendo a Anthropic porque sea el único infractor: está eligiendo el caso que tiene la documentación más sólida para sentar el precedente. La magnitud potencial de la consecuencia es lo que explica por qué la industria musical ha esperado a tener casos bien documentados antes de litigar, y por qué Sony y Warner son los primeros pero no serán los últimos.La noticia Sony Music y Warner Chappell demandan a Anthropic por piratería masiva de letras para entrenar a Claude fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.