Entre la devastación causada por las repentinas inundaciones en Nepal fue encontrado un teléfono cubierto de barro y seriamente dañado. Sin embargo, el dispositivo conservaba una grabación de los últimos momentos antes de que la corriente arrasara la zona. En las imágenes se observa a varias personas corriendo desesperadamente para ponerse a salvo ante la llegada de la riada. Poco después desaparecen de la escena, mientras el teléfono sigue grabando el estremecedor desenlace de la tragedia.