(ZENIT Noticias / Washington, 29.08.2026).- El dato más revelador de una nueva encuesta sobre la libertad de expresión en Estados Unidos es quizás también el más sencillo: solo el 32% de los estadounidenses afirma sentirse «muy cómodo» expresando sus opiniones sobre el derecho al aborto sin temor a represalias.Este hallazgo proviene del Índice Nacional de Libertad de Expresión de agosto de 2026, elaborado por la Fundación para los Derechos Individuales y la Expresión y realizado por el Laboratorio de Investigación sobre Polarización de Dartmouth. La encuesta entrevistó a 1000 estadounidenses entre el 7 y el 20 de julio, con un margen de error de más o menos 3 puntos porcentuales. Sus resultados ofrecen una preocupante medida, no necesariamente sobre lo que creen los estadounidenses, sino sobre lo que creen poder decir con seguridad.El aborto representa un desafío particular. Menos de uno de cada tres encuestados se sentía completamente cómodo hablando abiertamente sobre el derecho al aborto. Sin embargo, las cifras se vuelven más complejas al considerar la identidad política. Entre los encuestados que se describían como muy liberales, el 55% afirmó sentirse muy cómodo hablando del tema. Entre los más conservadores, la cifra fue del 52%. En contraste, la comodidad se redujo a aproximadamente una cuarta parte entre liberales, moderados y conservadores.Este patrón sugiere algo más sutil que una simple división izquierda-derecha. Quienes están más arraigados en una ideología pueden sentirse más seguros al expresar opiniones coherentes con sus convicciones, mientras que quienes se encuentran más cerca del centro político pueden percibir un mayor riesgo social al participar en un debate altamente polarizado. Y el aborto no es un caso aislado.Solo el 23% de los estadounidenses afirmó sentirse muy cómodo hablando del conflicto israelí-palestino sin temor a ser reprendido. A diferencia de la cuestión del aborto, la incomodidad en este caso se mantuvo ampliamente distribuida entre los distintos grupos ideológicos.Las cifras fueron algo más altas en relación con la guerra de Estados Unidos contra Irán, con un 29% que afirmó sentirse muy cómodo expresando sus opiniones. Sin embargo, nuevamente, la intensidad ideológica influyó. El 42% de los encuestados muy liberales y el 54% de los muy conservadores afirmaron sentirse muy cómodos, en comparación con cifras que oscilan entre el 22% y el 28% entre liberales, moderados y conservadores.En conjunto, estas cifras apuntan a un fenómeno más difícil de medir que la propia polarización política: la autocensura.Nathan Honeycutt, director de encuestas y análisis de FIRE, afirmó que muchos estadounidenses han llegado a creer que expresar opiniones controvertidas podría costarles el empleo, resultar en la expulsión de las redes sociales o incluso exponerlos a la persecución gubernamental. Si estos temores están justificados es otra cuestión. Lo importante es que la percepción existe, y la percepción de castigo social puede, por sí misma, alterar el discurso público.Es aquí donde la encuesta cobra especial relevancia para el futuro del debate democrático. Si los ciudadanos calculan sistemáticamente las consecuencias profesionales, sociales o institucionales de expresar una postura impopular, la libertad de expresión puede mantenerse formalmente protegida, pero debilitarse en la vida cotidiana.El peligro no se limita a un solo bando político. Una cultura de la cautela puede, a la larga, perjudicar a todos. Quienes temen ser etiquetados, marginados o sufrir daños profesionales pueden optar por el silencio en lugar de la argumentación. Con el tiempo, las cuestiones controvertidas dejan de ser objeto de persuasión y se convierten en marcadores de identidad grupal: posturas para demostrar lealtad al propio bando y razones para desconfiar del otro.Las cifras sobre el aborto son especialmente significativas en este sentido. Pocos temas en la vida estadounidense contemporánea combinan de manera tan intensa cuestiones de vida humana, autonomía personal, moralidad, derecho y convicción religiosa. Para los cristianos y otros ciudadanos cuya oposición al aborto se fundamenta en la convicción sobre la dignidad de la vida humana no nacida, la capacidad de expresar públicamente esa creencia forma parte de la libertad religiosa e intelectual. Este mismo principio debe proteger a quienes sostienen opiniones contrarias.La libertad de expresión es más valiosa precisamente cuando el tema es delicado.La encuesta no demuestra que los estadounidenses estén siendo castigados por expresar estas opiniones, ni que se materialicen todas las consecuencias temidas. Lo que sí muestra es que una gran proporción de estadounidenses no se siente completamente segura al debatir algunas de las controversias más importantes de su tiempo.Esto debería preocupar tanto a conservadores como a liberales y moderados.FIRE se describe a sí misma como una organización sin fines de lucro y no partidista que defiende la libertad de expresión y los derechos individuales, y su Índice Nacional de la Libertad de Expresión tiene como objetivo monitorear las actitudes públicas hacia la libertad de expresión y la Primera Enmienda a lo largo del tiempo. Por lo tanto, los resultados de agosto ofrecen menos un veredicto sobre una controversia política específica que una instantánea del clima de diálogo en el país.Una cultura constitucional sana requiere más que la ausencia de censura. Requiere ciudadanos que crean que pueden hablar, escuchar, discrepar y cambiar de opinión sin ser tratados como enemigos por hacerlo.El aspecto más alentador de la encuesta podría estar oculto en sus cifras más incómodas. Los estadounidenses de todo el espectro político aún reconocen que los temas controvertidos son lo suficientemente importantes como para debatirlos. El reto consiste en recuperar la confianza necesaria para tener esas conversaciones abiertamente.Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace. The post El silencio en Estados Unidos: ¿Por qué tantos estadounidenses ya no se sienten libres para expresar sus opiniones? appeared first on ZENIT - Espanol.