La decisión del Gobierno de Giorgia Meloni de reintroducir hace ahora casi un mes controles fronterizos aleatorios con España ha sacudido Europa por su carácter imprevisto y la fragilidad de los argumentos de Roma. Pero lo que a primera vista se presentó desde las autoridades italianas como una decisión vinculada a la situación migratoria en Ceuta, también refleja una compleja filigrana de cálculo electoral interno y una refinada maniobra de injerencia partidista transnacional, de acuerdo con analistas italianos consultados por EL PERIÓDICO y observadores europeos conocedores de los entresijos del tablero geopolítico europeo. Seguir leyendo....