Aldana (49 años) y Martín (45 años) viven en plena montaña sin sueldos fijos: "Nunca me voy a olvidar de lo que nos dijo un amigo: 'Chicos, con un poquito de tierra y unas gallinitas, ustedes nunca tendrían que pasar hambre'"

Wait 5 sec.

Cada vez más personas se replantean el ritmo frenético de las grandes ciudades y buscan formas de vida más sostenibles, conscientes y conectadas con sus verdaderas prioridades. Uno de estos casos es el de Aldana y Martín, que transformaron el barro, la paja y la madera en el refugio de sus sueños.Seguir leyendo....