Ablitas acaba de comenzar sus fiestas. Esta localidad navarra prestó decenas de sillas y mesas a la vecina Fustiñana. Algunas de las desaparecidas son suyas. Ramiro Arroyo, concejal de urbanismo, nos indica que calculan que se han perdido al menos veinte mesas y entre veinte a treinta sillas de la localidad.En total, tras la celebración de las fiestas de Fustiñana se ha contabilizado la desaparición de setenta sillas y veintisiete mesas de la carpa en la que se celebraron las comidas populares. Esta mañana, en Abilitas, han tenido que improvisar para que todo el mundo tuviera la suya. Carlos Bonel, alcalde del municipio, nos explica que han llamado a otros pueblos para que les presten sus sillas dado que no contaban con las necesarias para albergar a los vecinos que han acudido al tradicional almuerzo de esta mañana.Mientras, en la localidad vecina el ayuntamiento sigue buscando el mobiliario desaparecido. Todo el mundo se pregunta quién o quienes se lo han llevado. Un vecino apunta a que seguramente no sea gente del pueblo. Otro subraya que es una verguenza y que ahora lo tienen que pagar todos. Una mujer nos indica que igual se lo han llevado para el uso de alguna peña o para alguna casa de otra localidad. Otra destaca que no hay que apropiarse de lo que no es de uno mientras la mayoría alucina, directamente, con lo sucedido.Se calcula que las sillas y mesas desaparecidas pueden tener un valor de unos cinco mil euros. Ramiro espera que ojalá "nadie se acostumbre a esto ahora". El primer edil de Ablitas espera que la gente tenga algo de conciencia y devuelva las cosas. Lo cierto, es que ya hay quien subraya el mal que ya ha provocado algo así en una localidad tan pequeña. "Hace daño porque ¿en quién vas a confiar?".Fustiñana espera recuperar cuanto antes sus sillas perdidas. Aunque no pueda hacerlo sentado.