Las Puerto Calero Lanzarote 52 Super Series Royal Cup ha tenido un campeón sin discusión, el Platoon Aviation, que se proclamó vencedor incluso antes de que se disputara la última manga, un hecho poco habitual en esta competición donde la igualdad suele primar hasta el final. El equipo alemán de Harm Müller-Spreer volvió a demostrar por qué es una de las grandes referencias de la clase. La última jornada comenzó con Platoon Aviation en una posición privilegiada. Disponía de 16 puntos de margen sobre Provezza y 19 sobre Crioula, pero en esta competición cualquier ventaja puede evaporarse en apenas unos minutos. El viento bajó respecto a la jornada anterior, aunque mantuvo su carácter inestable y apareció una ola más incómoda que obligó a las tripulaciones a afinar todavía más sus decisiones. La jornada también tuvo como protagonista a Sled, que regresaba al campo de regatas después de que su equipo de tierra trabajara durante horas para reparar los daños en el estay de proa que le habían obligado a retirarse de la última manga del día anterior. La primera prueba del día fue la que decidió el campeonato. Crioula se complicó la vida nada más comenzar al salir fuera de línea, mientras Platoon Aviation encontraba el camino por mitad del campo de regatas. Alkedo Cetilar fue el único que consiguió poner en jaque al barco alemán y llegó a pasar primero por la baliza de barlovento. Pero Platoon Aviation no había llegado hasta allí para conformarse. En la empopada recuperó el liderato y comenzó a construir una victoria que valía mucho más que los puntos de una regata. Alpha+ se incorporó a la pelea por las posiciones delanteras y terminó segundo, mientras Alkedo Cetilar cruzaba tercero. La victoria alemana era matemática: Platoon Aviation ya era campeón de la Royal Cup antes de afrontar la última prueba. Harm Müller-Spreer y los suyos podían respirar. El título estaba en el bolsillo. Pero quedaba una última batalla y, en esta ocasión, no era por el primer puesto, sino por el liderato del circuito. La segunda manga arrancaba con el campeonato estaba decidido, pero no por las otras dos plazas del podio. Vayu comenzó con un fuera de línea y Sled tomó el mando. Todo parecía encaminarse hacia una regata relativamente tranquila para los primeros. Provezza y Platoon Aviation quedaron relegados a la parte posterior de la flota y el panorama cambió por completo. Crioula vio entonces una oportunidad que no estaba dispuesta a dejar escapar. El barco brasileño empezó a acariciar la segunda plaza, pero Trinity Racing y Provezza no estaban dispuestos a regalar nada. Durante los últimos compases, la segunda posición de la Royal Cup cambió de dueño varias veces. Al final, Alkedo Cetilar fue quien puso la firma a la última prueba del campeonato, completando una jornada excepcional con un cuarto puesto y una victoria. Sled terminó segundo y No Way Back fue tercero. Crioula cruzó la llegada en segunda posición, en una llegada de auténtico foto finish con Trinity Racing. El equipo de los hermanos Eduardo y Renato Plass conseguía así cerrar la Royal Cup con una magnífica segunda plaza, mientras Trinity Racing se quedaba con el tercer escalón del podio por la mínima. El equipo de Harm Müller-Spreer ya había conquistado la Royal Cup en 2021, 2023 y 2024, y vuelve ahora a levantarlo en Puerto Calero para ampliar un palmarés que empieza a ser difícil de igualar. El equipo alemán suma además tres títulos mundiales, logrados en 2017, 2019 y 2023, y un campeonato absoluto de las 52 Super Series, también en 2023. En Puerto Calero añadió otra muesca a una historia que tiene visos de convertirse en una de las más importantes de la clase. Müller-Spreer también se llevó el título de armadores-timoneles, acompañado por una tripulación en la que el talento español volvió a tener un papel destacado. A bordo estuvieron el trimmer cántabro Javier de la Plaza, el estratega mallorquín Jordi Calafat, el navegante catalán Joan Vila y en las burdas gallego Víctor Mariño. Puerto Calero despide así una Royal Cup que tuvo de todo: viento, ola, cambios de liderato, penalizaciones, reparaciones contrarreloj y una lucha por el podio resuelta por centímetros. La entrega de premios también tuvo un momento emotivo cuando se guardó un minuto de silencio por tres personas que fueron importantes para la clase TP52 y que nos han dejado en los últimos días: Josep Cusí, armador del Bribón; el Rey Harald de Noruega, patrón del Fram y el fotógrafo náutico italiano Carlo Borlenghi.