La crisis migratoria en Ceuta ha supuesto un punto de inflexión en la recta final de la legislatura que ha ahondado la soledad del Ejecutivo y desbaratado los planes de Pedro Sánchez para intentar recuperar la iniciativa política. Las principales carpetas y negociaciones que se preveían impulsar durante el arranque del curso político para ir fijando un escaparate electoral han quedado por el momento orilladas tras la orden del jefe del Ejecutivo a los ministerios de centrar todos sus esfuerzos en capear la situación. Una crisis que, según constataban algunas fuentes parlamentarias socialistas tras las explicaciones esta semana de hasta siete ministros en el Congreso, hace mucho daño.Seguir leyendo....