Le dio 100 dólares a ChatGPT y dejó que la IA intentara convertirlos en un negocio. Llegó a valorar el proyecto en 25.000 dólares, pero su verdadero éxito apareció cuando todo se derrumbó

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Green Gadget Guru se volvió viral en cuestión de días y parecía demostrar que una IA podía ayudar a levantar una empresa desde casi cero. El negocio terminó cerrando, pero dos años después su creador asegura que aquel fracaso desencadenó un cambio personal mucho más importante que cualquier valoración.