Microsoft está decidido a mejorar Windows 11. Tras años de críticas y peticiones, el gigante tecnológico aceptó que su sistema operativo no funciona como debería y delineó un plan para resolver los fallos más comunes. El problema es que este proceso no está ocurriendo a la velocidad que todos quisieran y hoy Microsoft confiesa por qué tardan tanto.En una entrevista con Windows Central, el jefe de Diseño e Investigación para Windows y Dispositivos, Marcus Ash, explicó por qué han estirado el proceso. El directivo dijo que el motivo detrás de esta lentitud tiene que ver con el software y controladores activos, algo que la empresa considera como un pilar de su identidad como plataforma.Ash puso como ejemplo el Panel de Control, un componente que Microsoft intenta eliminar desde hace más de una década. A pesar de que la empresa comenzó a modernizarlo desde Windows 8, todavía no consigue reemplazarlo por completo ni integrar todas las funciones en la configuración de Windows 11.El directivo señaló que cuando un cliente depende de una función heredada del Panel de Control, la empresa debe tener extremo cuidado antes de tocar algo. Romper la compatibilidad podría dejar inutilizables herramientas que muchas empresas y usuarios todavía necesitan. Es por ello que Microsoft espera a que esa funcionalidad se adapte y opere de forma estable dentro de la app moderna de Configuración antes de retirarla por completo del Panel de Control.Otro ejemplo tiene que ver con modernizar las interfaces antiguas. Una de las características más evidentes de Windows 11 es su falta de coherencia visual. Aunque una parte importante del sistema operativo mantiene un diseño homogéneo, existen decenas de aplicaciones y herramientas (incluido el Panel de Control) que tienen el aspecto de Windows 98.Modernizar Windows 11 es más complejo de lo que pensabasAsh dijo que modernizar estas interfaces no consiste simplemente en rediseñar la pantalla. Los ingenieros de Microsoft tienen que construir en paralelo las herramientas y frameworks que puedan sostener la interfaz sin perder las capacidades, rendimiento o funciones que ya existían. El jefe de diseño de Windows añadió que buena parte de este trabajo ocurre en WinUI 3 y otros frameworks internos pensados para trasladar funciones a un ritmo que los usuarios puedan digerir.Barra de tareas en Windows 11Ante la pregunta de qué se moderniza primero, Ash dijo que para decidir qué piezas de Windows merecen una renovación urgente, Microsoft utiliza datos de uso real. El equipo de ingenieros se basa en telemetría, comentarios directos de los usuarios y una evaluación honesta sobre si estas herramientas ya están listas para resistir el cambio. Este salto no será tan radical como el paso que vimos de Windows 7 a 8, sino algo gradual, en donde las interfaces heredadas se reducirán de forma progresiva.Entre las prioridades actuales de Microsoft se encuentran el Explorador de archivos y otras aplicaciones grandes del sistema. Ash mencionó que la compañía no solo analiza un cuadro de diálogo de forma aislada, sino el recorrido completo del usuario desde que inicia una tarea hasta que la termina. En el caso del Explorador, cada acción forma parte de un flujo más amplio que la empresa necesita entender antes de tocar cualquier pieza suelta.El directivo también dijo que su equipo ya está trabajando en cómo abordar la modernización del Editor del Registro, una de las herramientas más antiguas y temidas de Windows. Microsoft planea lanzar muchas de estas actualizaciones a lo largo de 2026.Seguir leyendo: Microsoft revela el verdadero motivo detrás de la lentitud de Windows 11