Edición original: Miséricorde (Dupuis, 2023)Edición nacional/España: Misericordia. Siete maneras de morir (Cartem Cómics, 2026)Guion: Jean Van HammeDibujo: Aimée de Jongh, Ricard Efa, Christian Durieux, José Luis Munuera, Emmanuel Bazin, Dominique Bertail y DjiefTraducción: Inés MesoneroRevisión: Natalia M. NavarroRotulación y maquetación: Antonio de DiegoEdición: Elena HernándezDirección editorial: Daniel DíezFormato y precio: Cartoné. 96 páginas. 22€La muerte según Van Hamme.Jean Van Hamme (Bruselas, 1939) es uno de los mejores guionistas que ha dado el medio como podemos comprobar en series como Thorgal (Norma), XIII (Norma), Largo Winch (Norma), Los maestros cerveceros (Dolmen), Lady S. (Cartem)… entre otras muchas historias de largo aliento. Pero, pese que comenzó su trayectoria en plena época de las revistas, no se ha prodigado tanto en las historias cortas, o por lo menos no se han publicado tantas aquí. Lo más cercano que hemos visto son magníficos one-shots como Western (Norma) o Luna de Guerra (Cartem). Así que cuando desde Cartem Cómics se anunció que este 2026 iban a publicar Misericordia. Siete maneras de morir, muchos de los admiradores del guionista sentimos que por fin íbamos a poder comprobar qué tal se maneja en algo tan difícil como las historias de corto aliento.En Misericordia nos encontramos ante siete historias unitarias e independientes cada una con una extensión que varía entre las seis y quince páginas dibujadas cada una por un autor diferente de entre algunos de las más prestigiosos del cómic francófono actual. El nexo entre todas ellas es que nos hablan sobre la muerte desde diferentes puntos de vista que van desde el hecho físico de morirse hasta alguno más metafórico que permiten al guionista reflexionar sobre la naturaleza humana, con todas sus zonas grises. Por las páginas de estos siete relatos se pasean escritores de novela truculentas, criminales en fuga, guionistas de cómic, vendedores de pastillas milagrosas, terroristas, casamenteras y corresponsales periodísticos en países extranjero que permiten al veterano guionista belga crear siete historias muy diferentes entre sí que buscan sorprender casi siempre al lector con un giro de guion, que nos remite a las grandes historias breves del cómic como las que leíamos los de la EC o en las grandes revistas de los setenta y ochenta, aunque con un resultado muy irregular que está lejos de los grandes guiones que Van Hamme ha firmado para sus series.Abre el volumen El ángel de la misericordia, un relato que Van Hamme escribió hace unos veinte años como homenaje a su esposa Huguette Marien y se publicó en el periódico belga Le Soir que la neerlandesa Aimée De Jongh (Waalwijk, 1988) se ha encargado de dibujar. Una tierna historia sobre un escritor y su mujer que sirve como puesta en valor de ese trabajo sordo de acompañamiento a un artista que hacen sus seres queridos. Una de las mejores del volumen con el giro más sorprendente de todos.La segunda historia que nos encontramos es El vuelo de Ícaro dibujada por Ricard Efa (Sabadell, 1976) con un estilo más caricaturesco del que hemos visto en cómics como su Django. Mano de fuego (Norma). Una de las historias más flojas que no pasa de ser una anécdota con un final lleno de humor muy negro que se podía haber resuelto en la mitad de páginas.Le sigue Los dientes del amor con dibujos de Christian Durieux (Bruselas, 1965) en la que conocemos a un guionista de cómic con muy poca suerte en el amor que conoce a una mujer despampanante. Posiblemente sea la historia con el giro más previsible de todas y con un dibujo menos brillante.Por suerte, después tenemos Los tirantes con el fantástico dibujo de José Luis Munuera (Lorca, 1972) para una historia con toques de ciencia-ficción que tiene posiblemente la idea más interesante de todo el volumen. Una que perfectamente podría haber formado para de la distopía de Van Hamme S.O.S. Bienestar (Norma), aunque aquí tiene un fin mucho más humorístico en una historia que bien podía haber sido publicada en revistas como Metal Hurlant o 1984.En quinto lugar, tenemos Cómo tener una estatua en la plaza Joaquín XIII, que con la anterior es la mejor dibujada gracias al francés Emmanuel Bazin (La Chapelle-Anthenaise, 1984) prácticamente desconocido en nuestro país. Una historia sencilla con conspiraciones políticas bien construida y resuelta, pero relativamente sencilla.La trampa es la que posiblemente sea la más diferente de todas tanto por su estructura como por que es la que tiene una relación con la muerte más sutil. Una historia situada en la Belle Époque sobre una casamentera con una narración realizada por uno de los personajes secundarios de la trama que el francés Dominique Bertail (Tours, 1972) dibuja con un trazo esquisto y una enorme atención al detalle, el mismo que podemos ver en la imprescindible Madeleine, resistente que acaba de publicar Yermo.Cierra el volumen Adiós, amigo, una historia de suspense y asesinatos que nos recuerda poderosamente a las que Giardino realizo para su serie Vacaciones de ensueño con un dibujo de corte muy clásico por parte del canadiense Djief (Québec, 1971).En general estamos ante unas historias que están bien construidas y dibujadas con unos guiones que parecen muy bien pensados para cada dibujante, pero que, para un lector con muchas horas de vuelo tienen giros que, aunque muy coherentes y que cumplen con la lógica interna de cada relato no resultan todo los sorprendentes que deberían. Las historias, como la vida misma, están marcadas por la casualidad, la ambición y el deseo, unos temas que son una constante en la obra del guionista belga que aquí tienen un peso decisivo en las vidas de los protagonistas. No es tan habitual en sus obras el humor bastante negro que vemos en muchas de las historias.En definitiva, Misericordia nos muestra a un Van Hamme en un registro muy poco habitual en su trayectoria en que se demuestra su versatilidad como guionista y su capacidad para contar historias breves, pero que resulta muy irregular con algunas historias disfrutonas y otras algo más fallidas.Lo mejor• Hay giro de guion muy bien resueltos.• El dibujo, en general, está a muy alto nivel.Lo peor• No todas las historias están al mismo nivel y con esta muestra podemos ver que el guionista funciona mejor con historias más largas.