El pasado domingo por la mañana, en el circuito de Silverstone, una de las cunas del motorsport’, antes de que se celebrase el Gran Premio de Gran Bretaña de MotoGP, el Mundial puso punto y final (enterró) uno de los conflictos que, de caer del otro lado de la moneda, hubiese supuesto, sin duda, una de las mayores catástrofes de las últimas décadas.Seguir leyendo....