Terremoto del 10 de agosto en Colombia aún puede tener réplicas: ¿hasta cuándo? 

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Valora Analitik El terremoto de magnitud 7,4 Mw que sacudió a Colombia el 10 de agosto continúa generando actividad sísmica en la zona de su epicentro. A las 11:30 a. m. del 11 de agosto, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) había registrado 99 réplicas, de las cuales seis tuvieron magnitud superior a 3,0 y una superó magnitud 4,0.Le puede interesar: Víctimas del terremoto en Colombia podrán reclamar indemnizaciones: quiénes tienen derechoEl movimiento principal ocurrió a las 7:34 a. m., tuvo una profundidad de 96 kilómetros y su epicentro fue localizado en San José del Palmar, Chocó.La actividad posterior al terremoto no significa que necesariamente vaya a producirse otro movimiento de gran magnitud. Lo que sí muestra es que la secuencia sísmica todavía está activa, por lo que no existe una hora o fecha determinada en la que pueda asegurarse que terminarán las réplicas.¿Hasta cuándo pueden seguir las réplicas del terremoto?No existe una fecha exacta para determinar cuándo terminarán. Después de un terremoto, la zona de la falla que produjo el movimiento principal continúa ajustándose y puede generar nuevos sismos. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) explica que las réplicas pueden producirse durante días, semanas, meses e incluso años, dependiendo de las características del terremoto principal y de la secuencia sísmica.Esto no quiere decir que los movimientos mantengan durante todo ese periodo la misma intensidad o frecuencia. Lo habitual es que el número de réplicas disminuya con el paso del tiempo, aunque pueden presentarse eventos de magnitud considerable dentro de la secuencia.De hecho, el propio SGC ha explicado en otros eventos que, después de un sismo importante, las réplicas pueden continuar porque todavía se está liberando parte de la energía asociada al movimiento principal y que se espera que su magnitud y frecuencia disminuyan con los días.Por eso, la pregunta no tiene tanto que ver con determinar “el día de la última réplica”, algo que no puede predecirse, sino con entender cómo suele evolucionar una secuencia sísmica después de un terremoto de esta magnitud.Los registros muestran que la actividad comenzó prácticamente desde las primeras horas posteriores al terremoto.El reporte situacional de la UNGRD elaborado el 11 de agosto señalaba inicialmente 29 réplicas superiores a 2,0 Mw. Entre las destacadas aparecían movimientos de 3,6 Mw, 3,8 Mw y uno de 4,8 Mw, este último registrado menos de una hora después del sismo principal.Puede interesarle: Terremoto en Colombia: expertos revelan qué edificios tienen mayor riesgo de colapsar y por qué unos resisten y otros noPosteriormente, el conteo actualizado hasta las 11:30 a. m. del 11 de agosto elevó el número total a 99 réplicas. De ese grupo, seis superaron magnitud 3,0 y una pasó de magnitud 4,0.La diferencia entre los registros también evidencia por qué el número de réplicas puede aumentar rápidamente durante las primeras horas. Además, el conteo depende del umbral utilizado para reportar los eventos.El terremoto principal tuvo una magnitud de 7,4 Mw y una profundidad de 96 kilómetros. Los municipios más cercanos al epicentro señalados por la UNGRD fueron San José del Palmar, a 20 kilómetros; Río Iró, a 22 kilómetros, y Nóvita, a 32 kilómetros.El antecedente colombiano que muestra cuánto pueden durar las réplicasPara entender por qué no es posible fijar una fecha para el final de esta actividad, Colombia tiene un antecedente especialmente relevante.El 31 de enero de 1906, un terremoto de magnitud 8,8 Mw ocurrió en la Costa Pacífica, frente a la zona de Colombia y Ecuador. El SGC lo identifica como el mayor terremoto registrado instrumentalmente que ha afectado el territorio colombiano.El movimiento ocurrió a las 10:36 a. m., tuvo una profundidad estimada de 20 kilómetros y generó un tsunami cuyas olas alcanzaron entre 2 y 5 metros de altura, de acuerdo con los registros históricos del SGC. El tsunami afectó la costa entre el Pacífico colombiano y Esmeraldas, en Ecuador.El terremoto fue tan fuerte que llegó a sentirse desde Bogotá hasta Manta, Ecuador, una distancia cercana a los 1.000 kilómetros. En las poblaciones costeras, las olas inundaron playas y provocaron graves daños. El SGC señala que algunos reportes históricos estiman alrededor de 600 víctimas, aunque no existe un dato exacto.Pero el antecedente resulta especialmente útil para la pregunta actual por otro motivo: las réplicas no terminaron inmediatamente después del terremoto.Según el SGC, los registros históricos indican que las personas continuaron sintiendo réplicas hasta dos meses después del sismo de 1906. Incluso se destaca una réplica ocurrida el 2 de febrero, apenas dos días después del terremoto principal, que volvió a generar temor en varios corregimientos.Eso no significa que el terremoto de 2026 vaya a tener exactamente el mismo comportamiento. El evento de 1906 tuvo una magnitud superior y características diferentes. El ejemplo sirve para mostrar que una secuencia sísmica puede mantenerse durante un periodo prolongado y que no existe una regla según la cual las réplicas necesariamente terminan al día siguiente.¿Las réplicas pueden ser fuertes?Sí. Una réplica no tiene que ser necesariamente imperceptible. Aunque generalmente las réplicas tienen una magnitud inferior a la del terremoto principal, puede haber movimientos suficientemente fuertes para ser sentidos ampliamente.El USGS señala que lo que normalmente disminuye con el tiempo es la frecuencia de los eventos, no necesariamente que cada réplica sea menor que la anterior.Esto es importante para el caso colombiano. El terremoto principal fue de 7,4 Mw, pero entre los movimientos posteriores ya se registró uno de 4,8 Mw en las primeras horas, además de otros superiores a 3,0.Por eso, que haya pasado un día desde el sismo principal no permite concluir que ya terminó la posibilidad de sentir movimientos.No es posible establecer con anticipación cuál será la magnitud de la siguiente réplica ni cuándo ocurrirá. También existe una particularidad en la forma de clasificar los eventos sísmicos: un movimiento que inicialmente es considerado una réplica podría dejar de serlo si posteriormente ocurre otro sismo de mayor magnitud dentro de la misma secuencia. En ese escenario, el evento anterior podría pasar a considerarse un sismo premonitorio.También puede leer: ¿Lo pueden obligar a volver a la oficina tras el terremoto? Estos son sus derechos laboralesEl SGC explica precisamente este concepto al analizar el terremoto de 1906. Antes del gran movimiento de ese año se registraron dos sismos, aproximadamente a las 7:00 y 9:00 a. m., que posteriormente fueron clasificados como premonitorios porque ocurrieron antes del evento de mayor magnitud.Por eso, la actividad sísmica debe analizarse conforme evoluciona y no a partir de una predicción puntual sobre el próximo movimiento.No hay una fecha que permita decir cuándo ocurrirá la última réplica. La evidencia científica indica que la frecuencia de estos movimientos suele disminuir después del terremoto principal, pero la secuencia puede prolongarse durante semanas o meses y, en algunos casos, por periodos aún mayores.El antecedente colombiano de 1906 demuestra que no siempre se trata de una cuestión de horas: aquel terremoto de 8,8 Mw tuvo réplicas que, según los registros históricos del SGC, fueron sentidas hasta dos meses después.