Poner una moneda encima del router tiene una utilidad inesperada, pero la evidencia sobre su éxito es bastante más cuestionable de lo que parece

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Una moneda colocada sobre el router parece el truco perfecto: cuesta poco, no exige tocar la configuración y promete una mejora inmediata. El problema es que no existe una base técnica que permita convertir una pequeña pieza de metal en un amplificador de la señal inalámbrica.La cobertura de una vivienda depende de la distancia, las paredes, la orientación de las antenas, la banda utilizada y las interferencias de otros aparatos. Un objeto metálico puede reflejar parte de las ondas, pero el resultado será irregular y difícil de controlar. Colocarlo al azar no dirige la red hacia la habitación deseada.Además, muchos routers expulsan el calor por ranuras situadas en la parte superior o en los laterales. Dejar objetos encima puede entorpecer ese flujo de aire. Aunque una sola moneda cubra poca superficie, el hábito no aporta ventajas y anima a tapar un equipo que conviene mantener despejado.La física detrás del trucoEl Cronista explica que la recomendación se ha extendido por redes sociales con la idea de redirigir las ondas hacia una zona concreta. La propia pieza reconoce que la afirmación carece de respaldo. Si la conexión va lenta, conviene distinguir antes entre un problema de cobertura y otro de velocidad contratada, una confusión frecuente al medir el rendimiento de la red.La guía oficial de Google Fiber para colocar equipos WiFi recomienda mantener los extensores alejados de objetos metálicos, paredes y otros obstáculos. El consejo responde a un principio simple: cuantos menos bloqueos encuentre la señal, más fácil será que llegue a los dispositivos. También explica por qué una conexión mediante un router 5G sigue necesitando una buena ubicación dentro de casa.Una moneda tiene una superficie demasiado pequeña para actuar como un reflector diseñado. Las antenas, en cambio, trabajan con una geometría y una orientación calculadas. Cambiar el entorno sin medir puede crear una zona con algo más de señal y empeorar otra, de modo que una impresión puntual no demuestra que el truco funcione.Cómo recuperar coberturaEl primer paso consiste en colocar el router en una zona central, elevada y abierta, lejos del suelo, de armarios cerrados y de grandes masas metálicas. Si tiene antenas externas, deben orientarse según las indicaciones del fabricante. En viviendas alargadas o con varias plantas, un segundo punto de acceso suele ofrecer una mejora estable; también puede servir configurar un repetidor con cuidado.Antes de comprar nada, merece la pena reiniciar el equipo, instalar sus actualizaciones y probar las bandas de 2,4 y 5 GHz. La primera llega más lejos; la segunda ofrece más capacidad a corta distancia. Si solo falla un aparato, el origen puede estar en ese dispositivo, como ocurre con algunos problemas de conexión del Chromecast.La moneda sirve, como mucho, para recordar que la posición del router sí influye. El arreglo está en despejarlo, medir la señal desde varios puntos y corregir la instalación. Una prueba repetida en varias habitaciones ofrece información más útil que una impresión aislada. El metal apoyado sobre la carcasa añade una variable incierta y no sustituye ninguna de esas comprobaciones.