Valora Analitik El gerente técnico del Banco de la República, Hernando Vargas, presentó al Congreso sus comentarios sobre el proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027. El informe de la entidad destaca que, aunque el presupuesto total presenta un incremento, este se explica casi en su totalidad por el fuerte aumento en las obligaciones del servicio de la deuda, dejando poco margen para otros rubros clave.El proyecto de presupuesto radicado por el gobierno anterior para 2027 asciende a $575,7 billones, lo que significa un aumento del 3,6 % frente a los $555,8 billones aprobados para 2026. No obstante, este crecimiento nominal está concentrado en el servicio de la deuda, que pasará de $100,5 billones a $118 billones. En contraste, los sectores de funcionamiento e inversión se mantienen prácticamente estables en términos nominales, lo que, frente a una inflación proyectada del 4,4 %, representa una contracción real en el gasto del Estado para estas áreas.Uno de los puntos más críticos señalados por el emisor es el costo de la deuda pública. El servicio de la deuda registrará un crecimiento nominal del 17,5 % el próximo año. Este incremento se debe fundamentalmente al mayor costo de la deuda interna, cuyos intereses se expandirán de manera acelerada en un 54,8 %.Mientras tanto, el gasto conjunto de funcionamiento e inversión apenas crecerá un 0,5 % nominal, situándose muy por debajo de la meta de inflación y confirmando la pérdida de poder adquisitivo del presupuesto estatal en estos sectores.Rigidez presupuestal y riesgos futurosEl Banco de la República subrayó en su informe la preocupante inflexibilidad del presupuesto nacional. Partidas como el servicio de la deuda, el Sistema General de Participaciones (SGP) y las obligaciones pensionales actúan como mandatos que restan margen de maniobra a la programación fiscal. Sobre el SGP, el emisor señaló que la reforma al sistema representa un reto mayor para la sostenibilidad de la deuda pública. Según el análisis, el incremento gradual de las transferencias territoriales hasta el 39,5 % podría generar una presión fiscal permanente e insostenible si no se acompaña de una redefinición clara de competencias y una reducción equivalente del gasto a nivel nacional. Esta postura coincide con las advertencias del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), que estima que el gasto en 2027 podría superar en un 2,2 % del PIB las metas oficiales. El organismo subrayó que, para cumplir con el objetivo de déficit primario del 0,5 %, el país requeriría implementar medidas de ajuste en ingresos o gastos equivalentes al 3,7 % del PIB, lo que refuerza la urgencia de una consolidación fiscal rigurosa.«Ante faltantes de financiación, el ajuste tiende a recaer sobre los rubros más flexibles —en particular la inversión—», advierte el informe firmado por el gerente técnico, señalando que esto podría limitar la capacidad del Estado para apoyar el crecimiento económico a mediano plazo.Finalmente, el análisis del emisor apunta a un desajuste estructural derivado de la asimetría entre ingresos y gastos. Mientras los gastos totales (sin amortización) se sitúan cerca del 23 % del PIB, los recaudos tributarios han promediado apenas un 14,7 % en años recientes. Para recuperar la confianza en las finanzas públicas, el banco central recomienda medidas de ajuste en ambos frentes que permitan una consolidación fiscal y garanticen la sostenibilidad de la deuda pública del país.—