Comprar un ordenador nuevo ya se está convirtiendo en una inversión cada vez mayor, y ahora aparece otro motivo para que los precios sigan subiendo. Microsoft habría aumentado entre un 7% y un 10% el coste de las licencias de Windows 11 que pagan los fabricantes para instalar el sistema operativo de fábrica en sus portátiles y ordenadores de sobremesa.La información procede del medio taiwanés United Daily News y, de momento, Microsoft no ha confirmado públicamente ese aumento. La subida habría entrado en vigor en julio y sería bastante mayor que los incrementos anuales habituales, que normalmente se mantienen en porcentajes más bajos. Además, los equipos con procesadores más potentes estarían soportando un coste mayor.Windows se suma a una larga lista de componentes que ya están encareciendo los PC Asus y Acer aumentarían cerca del 5% los precios de sus portátilesEl precio que Microsoft cobraba a los fabricantes por Windows no suele aparecer desglosado cuando compramos un portátil. Forma parte del coste total del equipo y las marcas terminan incorporándolo al precio final, por lo que un incremento en estas licencias añade otra pequeña presión a unos ordenadores que ya vienen encareciéndose por otros motivos.De hecho, el gran problema continúa estando en el hardware. La memoria, los SSD, los procesadores y, en algunos casos, las tarjetas gráficas han sufrido importantes aumentos de precio. La situación de la memoria RAM es especialmente delicada y ya está afectando directamente al coste de muchos dispositivos.Según el informe original, Acer y Asus podrían aumentar alrededor de un 5% los precios de sus ordenadores durante el tercer trimestre de 2026 en Taiwán. Eso no significa que la licencia de Windows sea responsable por sí sola de ese 5%, ya que en esa subida se mezclan también los mayores costes de los componentes. Tampoco permite asumir que el mismo porcentaje vaya a trasladarse automáticamente a España.La subida llega además en un momento curioso para Microsoft. Windows 11 continúa siendo el sistema principal de las compañías, mientras las miradas empiezan a dirigirse hacia la llegada de Windows 12.Por el momento, conviene mantener cierta tranquilidad, pues Microsoft no ha hecho oficial este cambio. Pero si ese incremento de entre el 7% y el 10% se confirma, comprar un portátil con Windows tendrá un pequeño coste adicional justo cuando prácticamente todas las demás piezas que lleva dentro también están empujando el precio hacia arriba.