El verano cambia los horarios dentro de muchas casas. Las altas temperaturas, las jornadas más largas, las salidas nocturnas y el regreso de la playa o la piscina hacen que algunas rutinas se desplacen a horas poco habituales. Entre ellas, ducharse tarde. Para quien llega acalorado a casa puede parecer un gesto normal e inevitable, pero para el vecino de al lado o de abajo puede convertirse en un ruido molesto justo cuando intenta dormir.Seguir leyendo....