Ojipláticos casi todos ante el fenómeno lunar/solar, pasó prácticamente desapercibido otro hecho histórico que se produjo en el Johan Cruyff. A la misma hora del eclipse, con los asistentes bien provistos de gafas para mirarlo de reojo mientras el Femení sumaba una nueva victoria ante el Montpellier, un jugador del primer equipo de fútbol asistía al encuentro. Insólito por lo inusual, la presencia de Raphinha para apoyar a sus compañeras en general y a su compatriota Kerolin en particular, fue muy aplaudida por los presentes. Seguir leyendo....