Un oficial de la Policía Estatal de Arkansas (EE.UU.) arrojó al suelo y golpeó en el rostro a una joven de color de 18 años durante una parada de tráfico. La demandante, Alisa Hackett, sostuvo que estaba desarmada, que no representaba una amenaza y que el agente, Moisses Arellano, le dio "un golpe con el puño cerrado en un costado de la cara" tras discutir con ella. En un reporte, Arellano escribió que dio "un golpe con el puño cerrado" para intentar lograr "cumplimiento".