«¿Qué pasa con Morante?», preguntó una voz del tendido. Ya desde el mediodía arrancó el rumor de que el genio de La Puebla no torearía en San Sebastián. Tras varias teorías de los malpensados, por la tarde se dio a conocer el parte médico: una tremenda molestia lumbar que apuntaba a cólico nefrítico. Bien saben los que lo han padecido que duele horrores: de ver no ya las estrellas, sino siete eclipses por cada zumbido en el costado. La noticia corrió como la pólvora y cayó como una losa en la afición donostiarra. Caras de decepción dentro de la cubierta de Illumbe y a la vuelta en el bus del Gros: «Qué faena: no viene Morante», se repetía. Y de... Ver Más