La playa del Trampolín de Ceuta se ha convertido en los últimos días en el improvisado hogar de alrededor de 1.500 inmigrantes que, sin espacio en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), sobresaturado, permanecen en este enclave mientras esperan una salida a su situación. El 80% son subsaharianos y, entre ellos, hay un grupo de unos 150 sudaneses que ha comenzado a organizarse por su cuenta para mantener limpia la zona en la que viven.Seguir leyendo....