Cuando la efervescencia entre Madrid y Roma alza el tono y sobrepasa unos límites inexplorados, quizás lo mejor es parar para entender qué ha sucedido hasta llegar aquí. A este fuego amigo entre Giorgia Meloni y Pedro Sánchez, declarándose recíprocamente venganzas y más represalias. Órdagos, reprimendas e intensificación de controles entre sus fronteras, panorama que dibuja una fractura histórica, acelerada por un calor tórrido que azuza medio mundo. Del asunto ha hablado incluso el presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella: «Hay que respetar la dignidad de las personas». La brecha es total. No parece que haya retorno en la narración, sino todo lo contrario. Así pues, en plena huida hacia delante de Italia y España, emerge pausadamente Maurizio Ambrosini,... Ver Más