En el mundo ajetreado en el que vivimos, parece imposible que exista gente dispuesta a cambiarlo todo para conseguir la vida de sus sueños. Sin embargo, hay personas que lo hacen, como Boris y Rosa, que han reconstruido durante más de 16 años una finca abandonada y la han convertido en lo que, a día de hoy, es su hogar.Seguir leyendo....