Diez veces que ‘Spider-Man’ ha sido el mejor héroe del cómic

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Spider-Man es el mejor héroe del cómic o, al menos, esa es la opinión de su numeroso grupo de fanáticos. Pero además, se trata de un hito en el mundo de la cultura pop. El héroe es una de las figuras más revolucionarias en la historia del noveno arte. Eso, debido a que redefinió por completo el arquetipo del héroe de la Edad de Plata de los cómics. Creado por Stan Lee y Steve Ditko en 1962, Peter Parker rompió con el molde tradicional al presentar a un adolescente que no era el típico acompañante de un héroe adulto. En realidad, se convirtió en el protagonista absoluto de su propia historia. Todo, al hacerle enfrentar problemas humanos y cotidianos. De la falta de dinero, las crisis amorosas, la culpa a la dificultad para conciliar su vida escolar con su identidad secreta. Lo cierto es que Marvel Comics logró que los lectores experimentaran una empatía sin precedentes. Este enfoque humanista demostró que los superhéroes podían ser vulnerables y defectuosos. Algo que le dio un giro total a la fórmula de la industria hacia un estilo mucho más maduro, realista y comercialmente exitoso.Además del impacto de su historia, el Hombre Araña se consolidó como el pilar comercial de Marvel. También, un fenómeno cultural que expandió los límites de las viñetas. Su icónico diseño visual, caracterizado por una máscara completa que permitía a cualquier lector de cualquier origen identificarse bajo el traje, lo hizo un símbolo universal. El éxito masivo del personaje sirvió como catalizador para el crecimiento de su editorial. Pero a la vez, demostró las posibilidades de un tipo de cómic más maduro, elaborado y sensible. Todos sostenidos por los siguientes grandes momentos del héroe que te comentamos a continuación.La muerte del tío Ben y la madurez de un héroe Como todo fanático de Spider-Man lo sabe, la muerte del tío Ben marca un hito en su historia. Y aunque ya lo debes haber visto en docenas de ocasiones en sus diferentes versiones, en el cómic tiene un origen muy específico. Ocurrió en Amazing Fantasy #15 (1962) de Stan Lee y Steve Ditko. En la trama de este histórico ejemplar, Spider-Man toma conciencia de sus poderes y la responsabilidad que conllevan. Eso, tras la tragedia que ocurre luego de haber obtenido asombrosos poderes arácnidos. Todo, después de que un joven y egoísta Peter Parker decide ignorar a un ladrón que huye de un policía, argumentando que no es su problema. Días después, al regresar a su hogar, descubre que su querido tío Ben ha sido asesinado por ese mismo delincuente en un intento de asalto. La revelación sume a Peter en una culpa devastadora y en un profundo examen de conciencia mientras camina por la ciudad de Nueva York. Este trágico suceso transforma radicalmente su perspectiva de la vida, convirtiéndose en el motor ético que lo impulsará a usar sus habilidades para proteger a los inocentes. Y si te le preguntas, sí. La icónica viñeta final inmortalizó la máxima filosófica más famosa de la industria del cómic: “Con un gran poder también debe venir una gran responsabilidad”. Y no, no lo dijo el tío Ben, sino que aparece en un globo de narrador. Spider-Man se convierte en el mejor héroe de todos Otro momento que convierte a Spider-Man en el gran héroe del cómic es uno inolvidable para los lectores. Se trata del clímax de la mítica historia If This Be My Destiny… en The Amazing Spider-Man #33 (1966). Una historia que representa el triunfo definitivo de la fuerza de voluntad humana sobre la adversidad física. En este arco, Spider-Man se encuentra atrapado debajo de toneladas de maquinaria pesada en una base submarina colapsada que se inunda rápidamente. Con su tía May al borde de la muerte, el héroe es el único que puede salvarle la vida. Pero el peso del acero lo mantiene completamente inmovilizado. A lo largo de varias páginas, el cómic cuenta el dolor, la desesperación y el colapso físico de Peter Parker bajo los escombros. Sin embargo, mediante un monólogo interior desgarrador sobre el amor familiar y su negativa a fallar otra vez, Spider-Man logra encontrar una fuerza sobrehumana. Una, además, nacida del espíritu. La viñeta donde levanta la colosal estructura de metal es considerada una obra maestra de la narrativa gráfica. También, el símbolo máximo de la fortaleza que define la mitología del trepamuros neoyorquino. Un paso de época para Spider-Man Esta trágica historia de The Amazing Spider-Man #121 (1973), escrita por Gerry Conway e ilustrada por Gil Kane, es un hito en sí misma. Eso, al poner fin definitivo a la inocencia en la edad de plata de los cómics americanos. El implacable Duende Verde secuestra a Gwen Stacy, el gran amor de la vida de Peter Parker. Solo para después arrojarla desde lo alto del puente George Washington en Nueva York. En un intento desesperado por salvarla, Spider-Man dispara una línea de telaraña que logra sujetar la pierna de la joven. Todo justo antes de impactar contra el agua. Sin embargo, al levantarla con alivio, el héroe se da cuenta con horror de que falló. Todo debido a que el violento frenazo de la caída provocó un traumatismo mortal en el cuello de Gwen. Este impactante momento rompió por completo la regla no escrita de que los intereses amorosos de los héroes siempre estaban a salvo de la muerte. Y si te lo preguntas, sí: este es el origen de la icónica escena entre el Peter Parker de Andrew Garfield y la Gwen de Emma Stone. Belleza y dolor para Spider-Man Pero además de las grandes aventuras heroicas, Spidey ha hecho llorar a sus fanáticos. El mejor ejemplo: The Kid Who Collects Spider-Man en The Amazing Spider-Man #248 (1984). Escrito por Roger Stern, es uno de los momentos más conmovedores y humanos del medio. Spider-Man decide visitar el dormitorio de Timmy Harrison, un niño que se proclama como su fanático número uno en todo el mundo. Por eso colecciona cada recorte de periódico sobre sus hazañas. Durante la noche, el superhéroe pasa horas conversando alegremente con el pequeño. También, respondiendo con paciencia a sus preguntas e incluso revelándole su identidad secreta al quitarse la máscara frente a él. La atmósfera de complicidad y magia se rompe de forma devastadora en la última página de la historia. Todo mientras Spider-Man se balancea alejándose del edificio bajo una lluvia gélida. Una nota al pie revela al lector la cruda realidad del contexto. Timmy padece una leucemia terminal y le quedan pocos días de vida, siendo la visita del trepamuros su último deseo concedido. Este relato autoconclusivo demostró la inmensa empatía de Spider-Man, recordando que su heroísmo trasciende las batallas físicas. Kraven vs. Spider-ManOtro hito: La espectacular conclusión del arco Kraven’s Last Hunt en The Amazing Spider-Man #294 (1987). Con guion de J.M. DeMatteis, ofrece una exploración psicológica oscura y profunda sobre el heroísmo. El veterano cazador Kraven logra derrotar a Spider-Man, lo seda con un potente dardo y lo entierra vivo en una tumba durante dos semanas. En ese período de ausencia, Kraven asume la identidad del arácnido para demostrar de forma obsesiva que puede ser un vigilante superior. A la vez, mucho más despiadado en las calles de Manhattan. El verdadero momento cumbre ocurre cuando Peter, impulsado por el amor por Mary Jane Watson, logra despertar del coma inducido en que se encuentra. Y además, desenterrarse de la fosa de forma agónica bajo una lluvia torrencial. El posterior reencuentro cara a cara entre Spider-Man y un Kraven desequilibrado rompe los esquemas tradicionales del género. Debido a que el cazador se niega a pelear, argumentando que ya cumplió su propósito de superarlo. Todd McFarlane llega a Spider-Man El nacimiento de uno de los antihéroes más populares de la cultura popular ocurrió en las páginas de The Amazing Spider-Man #300 (1988). Todo, gracias al arte de Todd McFarlane. Tras haber rechazado el peligroso traje alienígena negro en la iglesia, Peter Parker descubre que el simbionte se ha fusionado con Eddie Brock. Este es un periodista caído en desgracia que comparte un odio visceral hacia el trepamuros. El momento cumbre de la entrega es la impactante revelación de Venom en las sombras del apartamento de Peter. Por lo que aterroriza a Mary Jane con una enorme sonrisa repleta de colmillos afilados y una lengua bífida. McFarlane dotó a esta criatura de un dinamismo visual grotesco, amenazante y sumamente moderno que rompió los moldes de los villanos clásicos de Marvel de la época. Un evento para Spider-ManEn el clímax del evento crossover Civil War #2 (2006), escrito por Mark Millar, Spider-Man protagonizó uno de sus grandes momentos. Todo, influenciado por la figura paterna de Tony Stark. También, convencido de que el Acta de Registro de Superhumanos es el camino correcto para la legitimidad. Por lo que Peter Parker convoca a una masiva rueda de prensa internacional ante cientos de periodistas y cámaras de televisión. Con paso firme y frente a la mirada atónita del mundo entero, el héroe se sitúa detrás del atril principal. Eso, para pronunciar las palabras: “Mi nombre es Peter Parker y he sido Spider-Man desde que tenía quince años”. Para luego quitarse la máscara de forma definitiva. Este histórico momento alteró de forma radical el pilar fundamental del personaje. A saber: el sagrado valor de su identidad secreta. Lo que desata consecuencias devastadoras inmediatas para su vida personal. Una despedida dolorosa El desenlace de la conmovedora saga The Death of Spider-Man en Ultimate Spider-Man #160 (2011) hizo llorar al público. Creada por Brian Michael Bendis y Mark Bagley, ofreció un cierre trágico pero inmensamente heroico para el Peter Parker del universo definitivo. Tras recibir un disparo destinado al Capitán América y entablar una brutal batalla final contra el Duende Verde, Peter cae herido de muerte. Y finalmente fallece, rodeado en sus últimos segundos por su tía May, Gwen Stacy y Mary Jane Watson. Sus emotivas palabras de despedida hacia su tía resumen a la perfección su redención personal. “No pude salvar al tío Ben… pero sí pude salvarte a ti”. Un enemigo que se vuelve aliado El audaz inicio de la etapa de Superior Spider-Man #1 (2013) de Dan Slott redefinió por completo el concepto de la identidad arácnida. Todo mediante un giro argumental tan polémico como brillante. Un moribundo Otto Octavius (Doctor Octopus) logra ejecutar un complejo plan científico para intercambiar su conciencia con el cuerpo joven y poderoso de Peter Parker. Por lo que deja la mente del héroe atrapada dentro de su propio organismo anciano y cancerígeno que termina por fallecer. Sin embargo, antes de que Peter muera por completo en el cuerpo de su enemigo, logra transferir las lecciones morales directamente al cerebro de Otto. Al experimentar en carne propia el peso de la trágica pérdida del tío Ben y la inmensa responsabilidad del héroe, Octavius sufre una profunda epifanía. En lugar de usar sus nuevos poderes arácnidos para el mal, Otto jura ante la tumba de su rival convertirse en un protector mucho más eficiente. Por lo que se autoproclamó como el Spider-Man Superior y regalando una de las eras más fascinantes del cómic moderno. Un corazón para Spider-Man El clímax de la aclamada saga multiversal Spider-Verse (2014), escrita por Dan Slott, hizo mucho por el Peter Parker original de la Tierra-616. Pero además, lo consolidó como el líder moral indiscutible y el corazón absoluto de todas las realidades arácnidas existentes. Eso luego que decenas de Spider-Men alternativos (incluyendo a Miles Morales, Spider-Gwen, Spider-Man Noir y Miguel O’Hara) se encuentran al borde de la extinción total. Eso, al ser perseguidos a lo largo de múltiples dimensiones por los Herederos. Estos, una letal familia de vampiros psíquicos que se alimentan de los tótems arácnidos. El momento de máxima épica ocurre cuando Peter Parker asume el mando estratégico de la resistencia. Lo que inspira al ejército de clones y variantes con un vibrante discurso sobre la perseverancia y la responsabilidad de proteger la Red de la Vida. Su capacidad para unir a seres tan dispares bajo una misma causa ética demuestra por qué él es el arquetipo original del héroe. La posterior victoria colectiva reafirmó que el verdadero poder de Spider-Man no reside en sus habilidades físicas individuales. En realidad, lo hace por su inquebrantable capacidad de inspirar esperanza a nivel cósmico. Seguir leyendo: Diez veces que ‘Spider-Man’ ha sido el mejor héroe del cómic