Las creaciones ejecutadas mediante inteligencia artificial poseen un tono que, a medida que aumenta su presencia en la red, resulta cada vez más reconocible. El simple hecho de emplear modelos generativos no implica una mayor calidad y, de hecho, los usuarios muestran una oposición cada vez más vehemente hacia esta tecnología. La razón reside en el sentimiento de pérdida de aquella internet de hace solo unos años, donde la mayor parte de lo publicado conservaba su halo de realidad y creatividad humana.Pero no solo eso. También el temor a que sus datos acaben expuestos ante el aumento de ataques en línea por la capacidad de los agentes algorítmicos de socavar la seguridad de los sistemas actuales supone una preocupación adicional para quienes tienen presencia en línea. Todo ello complementado por unos sistemas de atención en las diversas plataformas sociales como TikTok, Instagram o X, cuyos mecanismos de retención hacen que el usuario pase más tiempo del que quisiera consultando un servicio de entretenimiento. ¿La consecuencia? Un desapego creciente a un entorno como la red de redes.La relación de los usuarios con internet, en pleno deterioro Una mayoría de usuarios considera inevitable que sus datos acaben filtrados en un ataque en línea - IncogniAsí lo recoge TechSpot, que se hace eco del estudio llevado a cabo por SurfShark a través de Incogni, su herramienta de eliminación de datos personales. La encuesta expone la creciente apatía y desazón de los usuarios hacia la red actual. La mezcla de «basura algorítmica» o AI slop, las fugas de privacidad, el consumo compulsivo y la decadencia de las redes sociales están deteriorando la relación del público con el entorno digital hasta niveles nunca vistos.El dato más llamativo tiene que ver con la resignación que muestra una mayoría de los usuarios encuestados acerca de la seguridad con la que trabajan las empresas que tienen sus datos personales. Más del 50% de los encuestados considera «inevitable» que su información personal y de contacto acabe en manos ilegítimas.Por generaciones, los pertenecientes a la Generación Z (los nacidos entre 1997 y 2012) son los que mayor confianza tienen en los sistemas de protección, si bien un 46% se mostró de acuerdo con la afirmación de que sus datos podrían ser vulnerados en un ataque en línea. La Generación X (nacida entre 1965 y 1980) es la más pesimista con un 56% de encuestados a favor de dicha afirmación, mientras que el 63% además afirma sentir ansiedad ante el robo de su información digital.Una cifra que respalda otro de los resultados arrojados por el estudio, y es que la mitad de los encuestados de todas las franjas de edad lamenta haber facilitado sus datos en línea, un aspecto que les está llevando a alejarse de manera paulatina de dicho espacio.Un compendio de motivos que justifican los datos y el desapego crecientes Nuevo nicho para los Reels de Meta: curanderos creados por IAPero como suele suceder, no hay una única causa que motive ese rechazo creciente a la presencia digital. Otra de las razones es tomar conciencia del tiempo que se pasa en espacios cuyo contenido aporta escaso valor al usuario debido a la proliferación de creaciones artificiales. El 44% de los encuestados consideran que pasan demasiado tiempo en internet, mientras que el 45%, tan solo un punto porcentual más, cree que navegan el tiempo justo.Un tiempo que crece tan pronto como se accede a una red social y se empieza a consumir a través de ese scroll infinito que persiguen instituciones como la Comisión Europea. Ese sistema de consumo ha visto cómo los contenidos generados por herramientas de IA elevaba el volumen de publicaciones, a costa de reducir el nivel y la credibilidad de las mismas, y terminar por crear 'basura generada por IA', conocida como AI slop. Ese tipo de contenido es el que explica otro de los datos de la encuesta ofrecida por Incogni: el 27% de los internautas declara estar agotado de lidiar con contenido sintético de baja calidad que inunda la red, mientras que un porcentaje idéntico admite que esta invasión les empuja a querer pasar menos tiempo conectados.Sin duda uno de los datos más impactantes llega a la hora de analizar la cifra de usuarios que han optado por cerrar algunos de sus perfiles sociales por todas estas dinámicas. De hecho, el dato apunta que el 47% de los encuestados ha optado por eliminar cuentas de redes sociales o mensajería debido al estrés y la ansiedad que le generan, mientras que el 41% de los que tomaron ese mismo camino lo hicieron debido a cuestiones que tenían que ver con la privacidad.Eso sí, el apartado económico continúa prevaleciendo y entre los participantes tan solo un 29% reconoció estar dispuesto a abonar una cuota por poder navegar en una red en la que no hubiera rastro de algoritmos ni rastreo publicitario para llevar a cabo campañas segmentadas. La preocupación por lo que sucede en línea con los datos personales y por la pérdida de nivel de los contenidos existe, pero todavía queda camino para que los usuarios consideren la opción de pagar para sortear esas situaciones que están generando que el gusto por internet sea cada vez menor.