Cómo mejorar el WiFi de casa (por qué va lento y cómo arreglarlo)

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Que el WiFi vaya lento justo cuando quieres ver una serie, hacer una videollamada o descargar un archivo grande es bastante desesperante. Y lo peor es que muchas veces tenemos contratada velocidad de sobra, pero esa conexión nunca termina de llegar bien al móvil, al portátil o a la televisión.La buena noticia es que mejorar el WiFi de casa no siempre requiere comprar un router nuevo. Una mala ubicación, utilizar la banda equivocada o tener un canal saturado puede estar tirando por tierra buena parte de tu conexión. Antes de gastar dinero, merece la pena hacer unas cuantas pruebas.Tabla de contenidos ¿Por qué va lento tu WiFi? Distancia y obstáculos entre el router y el dispositivo El canal WiFi está saturado Estás conectado a la banda equivocada El router es antiguo o lleva años sin actualizarse Hay demasiados dispositivos conectados Diagnóstico rápido en 2 minutos Haz un test de velocidad cerca del router Comprueba si falla el WiFi o la fibra Soluciones para mejorar el WiFi: de la más fácil a la más técnica Recoloca el router Cambia de banda: 2,4 GHz o 5 GHz Cambia el canal del WiFi para evitar saturación Actualiza el firmware del router Amplía la señal con un repetidor, PLC o WiFi Mesh Conecta por cable Ethernet todo lo que puedas Expulsa dispositivos desconocidos y cambia la contraseña Cuando el problema no es tu WiFi y toca mirar la fibra ¿Cómo saber si el fallo proviene de la operadora? ¿Cuándo pedir un router nuevo o revisar la ONT? ¿Cuándo merece la pena cambiar de router?¿Por qué va lento tu WiFi? La lentitud de la red WiFi puede deberse a distintas razones, aunque la más común es la saturación de la red (múltiples dispositivos conectados al mismo tiempo)Cuando el WiFi se vuelve lento de repente, tendemos a culpar directamente a la operadora. A veces acertamos, pero en muchas ocasiones el problema está dentro de casa y se puede solucionar sin llamar a nadie.Distancia y obstáculos entre el router y el dispositivoEl WiFi pierde fuerza a medida que te alejas del router. Hasta aquí no hay sorpresas. Lo que muchas veces pasamos por alto es que no todas las paredes afectan de igual manera.Una puerta de madera no supone lo mismo que un muro de hormigón, un baño lleno de azulejos o una cocina con electrodomésticos y superficies metálicas. Si el router está en una punta de la casa y tú intentas conectarte desde la otra atravesando cuatro habitaciones, la velocidad puede caer muchísimo.También influye dónde tienes colocado el propio router. Meterlo dentro de un mueble para que no se vea puede quedar muy bien, pero es una pésima idea para la cobertura.El canal WiFi está saturadoEn un edificio es fácil tener veinte, treinta o incluso más redes WiFi alrededor. Muchas pueden estar utilizando los mismos canales que tu router, especialmente en la banda de 2,4 GHz.Cuando varias redes coinciden en la misma zona del espectro, empiezan a molestarse entre sí. El resultado de ello puede ser un WiFi lento, pequeños cortes o una velocidad que cambia constantemente dependiendo de la hora.Esto explica por qué a veces Internet funciona perfectamente por la mañana y empieza a ir fatal por la noche, justo cuando todos los vecinos vuelven a casa.Estás conectado a la banda equivocadaLa mayoría de los routers actuales ofrecen 2,4 GHz y 5 GHz. Algunos incluso añaden 6 GHz, pero para solucionar problemas domésticos las dos primeras siguen siendo las que más vas a utilizar.La diferencia práctica es extremadamente sencilla de entender: 2,4 GHz llega más lejos, mientras que 5 GHz suele ofrecer más velocidad a corta y media distancia.Si estás en la habitación de al lado del router y tu móvil sigue conectado a 2,4 GHz, podrías estar desaprovechando velocidad. En cambio, si intentas mantener 5 GHz desde la otra punta de la casa, es posible que la señal desaparezca antes.Básicamente, conocer cuál es la diferencia entre WiFi 2.4 GHz y 5 GHz es fundamental, pues elegir correctamente entre ambas puede solucionar bastantes problemas sin tocar nada más.El router es antiguo o lleva años sin actualizarseUn router no deja de funcionar de un día para otro simplemente porque tenga unos años, pero sí puede quedarse corto cuando empiezas a conectarle más dispositivos.Móviles, televisores, altavoces inteligentes, cámaras, consolas, ordenadores, bombillas, enchufes… Una casa moderna actual puede acumular fácilmente decenas de conexiones simultáneas.Ante este tipo de situaciones, merece la pena comprobar si el router tiene alguna actualización pendiente. Los fabricantes y las operadoras pueden corregir errores, mejorar la estabilidad o solucionar problemas de seguridad mediante el firmware.Hay demasiados dispositivos conectadosNo hace falta que todos estén descargando archivos enormes. Una televisión reproduciendo contenido en 4K, una consola actualizando un juego, varias cámaras enviando vídeo y un ordenador sincronizando archivos con la nube pueden repartirse buena parte del ancho de banda.Y existe otra posibilidad menos agradable: que tengas algún dispositivo que no reconoces conectado a tu red (el famoso vecino que logró colarse en tu router).Si sospechas que puede estar ocurriendo, te conviene verificar si alguien te roba el WiFi, pues de esta forma podrás actuar rápidamente cambiando la contraseña y expulsando dispositivos desconocidos. Esto podría darte una sorpresa bastante agradable en cuanto a rendimiento (resultado que se nota de forma inmediata).Diagnóstico rápido en 2 minutosAntes de empezar a mover routers, comprar repetidores o entrar en configuraciones avanzadas, merece la pena localizar el problema. Con un par de pruebas puedes saber si realmente falla el WiFi o si la conexión ya llega mal desde la operadora.Haz un test de velocidad cerca del routerCoge un móvil o, mejor todavía, un portátil relativamente moderno y colócate cerca del router. Conéctate a la banda de 5 GHz si está disponible y realiza un test de velocidad.Para realizar un test de velocidad real, te recomendamos seguir estos pasos al pie de la letra: Speedtest es el mejor servicio para realizar un test de velocidad Conéctate al WiFi de tu router (elige la banda de 5 GHz). Usa una app para medir la velocidad, o bien usa la versión web del servicio Speedtest. Inicia la prueba de velocidad. Compara los resultados con la velocidad que tienes contratada Espera a que se complete el test en cuestión. En segundos, obtendrás el resultado final.Después de haber llevado a cabo la prueba de velocidad, deberás compararla con lo que tienes contratado. No necesitas obtener exactamente la cifra anunciada por tu operador mediante WiFi, pero si pagas por 600 Mbps y a un metro del router recibes 30 Mbps, algo hay que revisar.Tendrás que realizar el mismo test de velocidad en la habitación donde normalmente tienes problemas. Si cerca del router consigues, por ejemplo, 500 Mbps y en el dormitorio apenas 40 Mbps, la fibra probablemente está bien: tu problema es la cobertura del WiFi.En cambio, si ambos resultados son igualmente malos, estarás obligado a tener que mirar un poco más allá.Comprueba si falla el WiFi o la fibraLa prueba más fiable consiste en conectar un ordenador directamente al router mediante un cable Ethernet y volver a realizar el test: Las pruebas de velocidad son más fiables si se hacen con un ordenador conectado al router por Ethernet Coge tu PC (si es un portátil, mejor) y conéctalo directamente al router utilizando un cable Ethernet. Los servicios que permiten hacer tests de velocidad son gratuitos Utiliza un servicio para medir la velocidad de Internet (recomendamos hacer uso del servicio Speedtest by Ockla). Inicia el test de velocidad. Debes esperar a que se complete la prueba de seguridad (no la cortes) Espera a que se complete la prueba de velocidad, tanto de descarga como de subida. El resultado final te permitirá saber si tienes o no problemas con el servicio contratado Una vez completada, tendrás los datos para realizar la comparación.Si por cable obtienes una velocidad cercana a la contratada, ya tienes la respuesta: la línea funciona y debes centrarte en mejorar el WiFi.Por otro lado, si también va lento mediante Ethernet, deberás reiniciar el router y repetir la prueba. Cuando la velocidad continúa muy por debajo de lo contratado, empieza a tener mucho sentido contactar con la operadora.Recuerda hacer las pruebas siempre con el mismo dispositivo y, si puedes, sin descargas en segundo plano. No tiene sentido medir la conexión mientras otro ordenador está descargando un juego de 100 GB.Soluciones para mejorar el WiFi: de la más fácil a la más técnicaUna vez que hayas localizado el problema, deberás arreglarlo. Te recomendamos seguir este orden y probar la conexión después de cada cambio. No hace falta modificar diez cosas de golpe, porque después no sabrás cuál ha funcionado.Recoloca el router El router no debe estar escondidoEsta debería ser siempre la primera prueba, y lo mejor de todo es que no cuesta absolutamente nada.El router debería estar lo más cerca posible del centro de la vivienda, elevado y en una zona completamente despejada. Si puedes elegir, colócalo aproximadamente a la altura de una mesa o estantería, no en el suelo.Evita esconderlo dentro de armarios o situarlo detrás del televisor. También conviene mantener cierta distancia respecto a microondas, grandes superficies metálicas y otros aparatos electrónicos.Si tienes antenas externas, no hace falta apuntarlas todas hacia la habitación donde quieres cobertura. Normalmente funciona mejor mantenerlas en posiciones diferentes, especialmente cuando tienes dispositivos repartidos entre varias plantas.Después de recolocarlo, vuelve a probar desde la habitación que tenga más problemas. Moverlo apenas uno o dos metros puede ayudar mucho más que comprar un repetidor barato.Cambia de banda: 2,4 GHz o 5 GHzSi el router utiliza el mismo nombre para ambas bandas, el teléfono decide automáticamente a cuál conectarse. Eso resulta cómodo, pero no siempre acierta.Cuando estés relativamente cerca del router, intenta utilizar 5 GHz. Normalmente tendrás más velocidad, menos interferencias y un rendimiento mucho mejor para streaming, videojuegos o descargas.Si estás lejos o hay varias paredes por medio, prueba 2,4 GHz. La velocidad máxima será menor, pero puede mantenerse estable donde la banda de 5 GHz empieza a perder cobertura.Algunos routers permiten separar las bandas con nombres diferentes. Si tienes acceso a tu router, puedes hacer esto en segundos: Todos los routers permiten modificar la red inalámbrica Accede al panel de tu router: necesitas conocer la puerta de enlace predeterminada; la misma suele ser 192.168.0.1 o 192.168.1.1. Debes usar un navegador y poner esa dirección en la barra de navegación. Entra en la pestaña “Inalámbrico” (puede que necesites acceder al apartado “Avanzado”). Ponle un nombre que te permita identificar la red 2.4 GHz Si está activada la función “Band Steering”, desactívala (esto hace que ambas redes se unan a una sola y que el dispositivo elija la que más conviene). Clica sobre 2.4 GHz y ponle el siguiente nombre: “Casa_2.4”. Una vez modificados los nombres de ambas redes, guarda los cambios Haz lo mismo con 5 GHz y ponle “Casa_5”. Por último, guarda los cambios.Cambia el canal del WiFi para evitar saturaciónComo bien mencionamos algunos párrafos arriba, si vives rodeado de redes, cambiar el canal puede mejorar bastante la estabilidad de tu conexión WiFi.Para hacerlo necesitarás acceder a la configuración del router. Normalmente, puedes hacerlo desde el navegador escribiendo su dirección local y utilizando las credenciales que aparecen en la pegatina del equipo o que te haya facilitado la operadora.Si nunca lo has hecho, estarás obligado a conocer cuál es la puerta predeterminada de enlace de tu router para poder configurarlo. Eso sí, debes tener cuidado, pues no puedes tocar ningún ajuste a ciegas, ya que esto podría dejarte sin conexión.Para cambiar el canal del WiFi sin “estropear” el router, te recomendamos seguir estos pasos: Inicia sesión en tu router Entra al panel de ajustes de tu router e inicia sesión con las respectivas credenciales. Desde las opciones avanzadas del router puedes cambiar los canales de las redes 2.4 y 5 GHz Clica sobre “Avanzado”. El cambio de canales no afectará el desempeño de tu router Accede a la pestaña “Inalámbrico”. Esta opción suele ocultarse en la sección de "Opciones avanzadas" Despliega el panel “Avanzado”. Debes cambiar de canal en cada red por separado Verás opciones relacionadas con el canal de la banda 2.4 GHz y 5 GHz. En el canal de 2.4 GHz, prueba las opciones 1, 6 y 11. Una vez que cambies de canal, realiza un test de velocidad En el canal de 5 GHz tendrás más opciones; aquí recomendamos elegir: 36, 40 y 44. Toca en “Guardar” para que los cambios se apliquen.Actualiza el firmware del routerEste es uno de esos ajustes que mucha gente no toca nunca. Si el router pertenece a tu operadora, es posible que las actualizaciones se instalen automáticamente. En modelos comprados por separado, en cambio, puede que tengas que hacerlo manualmente: Los routers que brindan las operadoras no se pueden actualizar manualmente Entra en la configuración del router. Busca algo parecido a “Sistema”, “Administración”, “Firmware”, “Actualizar” o “Actualización”. Algunos routers pueden actualizarse de forma automática Si existe una nueva versión, sigue las instrucciones del fabricante y no desconectes el router mientras se instala.También puedes aprovechar para reiniciarlo después. No hace falta apagarlo cada noche, pero un reinicio puntual puede solucionar procesos bloqueados y conexiones que llevan demasiado tiempo funcionando mal.Amplía la señal con un repetidor, PLC o WiFi Mesh A veces no hace falta cambiar de router; puedes solucionar el "problema" comprando un repetidor, PLC o sistema MeshHay un momento en el que mover el router deja de ser suficiente. Una vivienda muy grande, varias plantas o muros gruesos pueden necesitar puntos adicionales. Aquí aparecen tres opciones bastante conocidas: repetidores, PLC y sistemas Mesh.Un repetidor WiFi recoge la señal existente y vuelve a emitirla. Es muy económico y funciona bien para cubrir una zona específica, pero debe recibir una buena señal del router. Ponerlo justo en la habitación donde el WiFi ya prácticamente ha desaparecido es uno de los errores más comunes.El PLC utiliza la instalación eléctrica para llevar la conexión de una habitación a otra. Puede funcionar estupendamente, aunque su rendimiento depende mucho del estado del cableado eléctrico de la vivienda.Por su parte, un sistema WiFi Mesh utiliza varios nodos que trabajan juntos y suele ser la alternativa más completa para casas grandes. También es, normalmente, la más cara.Conecta por cable Ethernet todo lo que puedas Una consola de videojuegos, televisor Smart TV o PC de escritorio deberían estar conectados al router por cable EthernetPuede sonar poco moderno, pero sigue siendo una de las mejores soluciones. Si la Smart TV, consola, ordenador de sobremesa o decodificador está cerca del router, conéctalo mediante un cable Ethernet. Ganarás estabilidad y, además, dejarás más capacidad inalámbrica para los móviles, tablets y otros dispositivos que realmente necesitan WiFi.Para jugar online también suele ser preferible. Más que la velocidad máxima, aquí importa y mucho mantener una latencia estable y evitar la famosa “pérdida de paquetes de datos” (microcortes).Incluso algunos repetidores y sistemas Mesh permiten utilizar Ethernet entre sus nodos. Este enlace por cable, conocido habitualmente como “backhaul Ethernet”, evita que los propios puntos de acceso tengan que utilizar parte del WiFi para comunicarse entre sí.Expulsa dispositivos desconocidos y cambia la contraseñaSi bien es posible entrar en la app o panel de administración del router y revisar los dispositivos conectados, es normal que te encuentres con nombres poco claros y raros. A pesar de que puedes expulsarlos activando el “Control de acceso del router”, desde aquí recomendamos no hacerlo.Puedes equivocarte de dispositivo y expulsar uno propio, lo cual hará que no puedas conectarte a Internet. En ese caso, la mejor opción es cambiar la contraseña del WiFi: Expulsar a un usuario puede ser difícil si no reconoces todos los dispositivos conectados Entra en el panel de tu router. Cambiar la contraseña hará que todos los dispositivos se desconecten al instante Accede a los ajustes inalámbricos del mismo. Pon una contraseña larga y difícil de descifrar En el apartado de “Configuración inalámbrica”, cambia la contraseña y luego dale al botón “Guardar”.Te aconsejamos utilizar una clave larga y difícil de adivinar. Evita nombres, fechas de nacimiento, números de teléfono o contraseñas reutilizadas de otras cuentas.Después de llevar a cabo este procedimiento, tendrás que volver a conectar tus dispositivos, algo muy molesto… pero lo bueno es que también expulsarás automáticamente a cualquiera que estuviese utilizando la red sin permiso.Cuando el problema no es tu WiFi y toca mirar la fibra A veces el problema está en el cableado de la operadora que está fuera de tu casaHas movido el router, probado las dos bandas y conectado un ordenador por cable, pero todo sigue lento. En ese punto, probablemente estás buscando la solución en el lugar equivocado.¿Cómo saber si el fallo proviene de la operadora?La señal más clara aparece cuando la conexión también funciona mal mediante Ethernet. Si tienes 1 Gbps contratado y el ordenador conectado directamente al router apenas obtiene una pequeña parte durante varias pruebas, reinicia los equipos y comprueba si existe alguna incidencia en tu zona.También puedes fijarte en las luces del router u ONT. Si alguna aparece roja, parpadea de forma distinta a lo habitual o directamente indica pérdida de señal óptica, es probable que exista un problema con la fibra.Los cortes frecuentes también pueden afectar solamente a ciertos dispositivos. Por ejemplo, si tienes un Chromecast que no conecta al WiFi o pierde la conexión constantemente, merece la pena comprobar primero si el resto de aparatos funcionan bien antes de culpar a toda la red.Por otro lado, si todos fallan al mismo tiempo, la sospecha cambia. En ese caso, el culpable sería sí o sí la operadora que te brinda el servicio de Internet en tu hogar.¿Cuándo pedir un router nuevo o revisar la ONT?Si el router pertenece a tu operadora y tiene bastantes años, puedes preguntar si existe un modelo más reciente compatible con tu tarifa.Esto cobra todavía más sentido si has aumentado la velocidad contratada y continúas utilizando un equipo antiguo que no puede aprovecharla correctamente mediante WiFi.En instalaciones con ONT separada, una pérdida de señal óptica o valores anómalos deberían revisarlos desde la propia operadora. No merece la pena manipular el cable de fibra, ya que es bastante más delicado que un Ethernet normal.Cuando llames, explica las pruebas que ya has realizado. Decir que por Ethernet también obtienes una velocidad muy baja resulta mucho más útil que limitarse a comentar que “el WiFi va mal”.¿Cuándo merece la pena cambiar de router?La realidad es que no necesitas comprar un router nuevo cada vez que aparece una generación de WiFi. Si el que tienes cubre toda la vivienda, mantiene buenas velocidades y gestiona tus dispositivos sin cortes, cambiarlo probablemente no te aportará demasiado.Sí merece la pena planteárselo cuando el equipo tiene bastantes años, se reinicia solo, pierde conexiones constantemente, ofrece poca cobertura incluso bien colocado o se queda corto ante el número de dispositivos de casa.También puede tener sentido si tus móviles y ordenadores ya son compatibles con WiFi 6 o tecnologías más recientes y el router continúa utilizando estándares bastante antiguos.Eso sí, comprar el modelo más caro tampoco garantiza que el WiFi vaya a llegar mágicamente a cada rincón. En casas muy grandes, un buen sistema Mesh suele ser más efectivo que un único router extremadamente potente situado en una esquina.Y antes de gastar dinero, vuelve al principio: haz un test cerca del router, otro en la zona con problemas y prueba por cable. Con esas tres mediciones podrás saber bastante bien qué está fallando. Si el problema es la cobertura, recoloca el router, cambia de banda o amplía la señal. Si por cable también funciona mal, habla con tu operadora. Si el equipo simplemente ha quedado viejo para la cantidad de dispositivos que utilizas, entonces sí puede haber llegado el momento de jubilarlo.Al fin y al cabo, tener mejor WiFi consiste mucho más en colocar y configurar bien lo que ya tienes que en perseguir cifras enormes de velocidad. Incluso cuando sales de casa ocurre algo parecido: existen aplicaciones para encontrar redes WiFi por la calle, pero una conexión con muchas rayas no sirve de mucho si después funciona de manera inestable. En casa, una señal bien distribuida y estable suele marcar mucha más diferencia que unos cuantos megabits adicionales.