Mientras los habitantes de las principales ciudades colombianas sienten la sacudida de los edificios como ocurrió con el devastador terremoto de magnitud 7,4 registrado este lunes 10 de agosto con epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, bajo la superficie terrestre se libra una batalla geológica constante. Colombia forma parte del mapa sísmico mundial en tanto que está ubicada justo encima del motor más violento del planeta. El evento telúrico de este lunes, considerado el más potente de la última década en el país y sintiéndose desde el Pacífico hasta el Eje Cafetero y Bogotá, es un recordatorio de que este motor tan violento, conocido como el Cinturón de Fuego del Pacífico, nunca remite. Seguir leyendo....