La oscuridad que acompaña a un eclipse puede inducir a bajar la guardia. La molestia disminuye a medida que la Luna cubre el disco solar, pero la radiación sigue alcanzando la retina durante las fases parciales y puede causar daños graves sin producir dolor en ese momento.Pedro Duque ha lanzado una advertencia directa antes del fenómeno del 12 de agosto de 2026. Duque, astronauta y presidente de Hispasat, pide comprar protección adecuada, descartar soluciones improvisadas y extremar la vigilancia cuando haya menores presentes.La precaución se extiende por España. La totalidad cruzará buena parte de la mitad norte peninsular y Baleares, mientras que las demás zonas verán una ocultación parcial. En ambos casos, el descenso de luminosidad no vuelve inocuo al Sol.La norma que marca la diferenciaEl primer paso consiste en comprobar el producto antes de mirar hacia arriba. En un vídeo publicado por Hispasat en LinkedIn, Duque lo resume así: «Busca gafas certificadas con el marcado CE», junto con el cumplimiento de la norma internacional ISO 12312-2. Además, aconseja comprar con antelación en establecimientos especializados, ópticas, farmacias o comercios en línea fiables. La etiqueta debe corresponder a observación solar directa, también para quienes se encuentren dentro de la franja de totalidad. La radiación solar obliga a mantener esa precaución durante todas las fases parciales.El Instituto Geográfico Nacional precisa que la referencia válida es EN ISO 12312-2:2015, distinta de la norma que regula las gafas de sol corrientes. El filtro puede dejar pasar como máximo un 0,0032 % de la luz visible y también debe limitar la radiación ultravioleta e infrarroja. Unas gafas oscuras convencionales no cumplen esa función, por mucho que reduzcan el deslumbramiento. La diferencia nace del filtro, igual que ocurre con los instrumentos que estudian la actividad del Sol.Antes de utilizarlas conviene revisar toda la superficie. No deben presentar arañazos, perforaciones, manchas, dobleces ni zonas despegadas de la montura. También tienen que incluir fabricante, instrucciones y advertencias legibles. Una inscripción impresa, por sí sola, no acredita que el producto haya superado ensayos: el marcado CE debe estar respaldado por pruebas y ha de verse con claridad.Objetivos, niños y minutos decisivosLas lentes ópticas necesitan su propio filtro solar, colocado delante del objetivo. Duque pide no dirigir al Sol cámaras, prismáticos, catalejos ni telescopios corrientes, una precaución que también debe respetarse al usar aplicaciones de astronomía para preparar una observación. Las gafas puestas en la cara no protegen de la luz que un instrumento concentra antes de que llegue al ojo.Ese haz puede alcanzar una intensidad suficiente para dañar el filtro ocular e incluso derretirlo. Duque señala como causa «la luz concentrada por el propio telescopio». La protección debe instalarse en la entrada del equipo y estar diseñada para ese modelo. Mirar por un telescopio sin preparación multiplica el riesgo, porque sus lentes concentran la radiación del Sol en una zona muy pequeña.Con los niños, la supervisión debe ser continua para evitar que aparten el protector por curiosidad. Las gafas solo pueden retirarse cuando el disco solar esté cubierto por completo y únicamente en los lugares que experimenten la totalidad; deben volver a colocarse antes de que reaparezca el primer destello. En las zonas donde el fenómeno sea parcial, la protección se mantiene durante toda la observación. Ni radiografías, ni cristales ahumados, ni discos, ni filtros caseros ofrecen una alternativa segura.