Muere William Orbit, productor que relanzó a Madonna y fue clave para Britney Spears o Blur

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Cuando Madonna subió a recoger el premio Grammy al mejor álbum del año por 'Ray of Light' en 1999, lo primero que dijo al acercarse al micrófono fue: «Antes de nada, gracias William Orbit , porque sin su visión y su brillantez este disco no existiría». La cantante neoyorquina sabía que buena parte de su regreso a lo más alto tras el parón más largo de su carrera se lo debía a él, uno de los productores más importantes del pop 'mainstream' de los últimos treinta años y corresponsable de la venta de más de 200 millones de discos con sus trabajos para múltiples estrellas. Britney Spears, Mel C, Pink, U2, Katie Melua, Ricky Martin, Beth Orton, Sarah McLachlan, Queen, The Joy Formidable, Robbie Williams, All Saints, Kraftwerk, Sugababes, Prince o Belinda Carlisle son algunos de los nombres que figuran en el currículum de este ingeniero de sonido británico, cuya muerte a los 69 años de edad acaba de ser confirmada tras varios días de rumores que apuntaban a la trágica noticia. Un comunicado publicado en sus redes sociales, atribuido a familiares y amigos, indica que falleció en su domicilio el 23 de julio. «Lo echaremos mucho de menos, al igual que todas las personas cuyas vidas tocó con su música, su amistad y su bondad», dice el mensaje, que no especifica la causa de su muerte. Orbit nació como William Mark Wainwright el 15 de diciembre de 1956 y se crió en Londres. Era hijo de maestros, pero dejó la escuela a los 16 años y vivió de okupa durante un tiempo hasta que un amigo que intentaba montar un estudio de grabación le descubrió su vocación musical. En 1980 formó el trío de música electrónica/ambiental Torch Song con Laurie Mayer y Grant Gilbert, y firmaron con el sello IRS, publicando tres álbumes entre 1984 y 1987, año en que lanzó su primer disco en solitario. Su carrera giró en ese momento de manera fugaz hacia el cine, ya que fue contratado para componer la banda sonora de la película de hockey sobre hielo 'Youngblood', protagonizada por Rob Lowe y Patrick Swayze, y para grabar 'White Night' para 'La masacre de Texas 2: Hacia la región desconocida'. En 1995 lanzó el que sería su último disco con Torch Song, y alcanzó el éxito internacional con el proyecto Bassomatic y el tema 'Fascinating Rythm', un hit discotequero. Para entonces ya había culminado con éxito su primera colaboración con Madonna, un remix de 'Erotica', y la superestrella decidió llamarlo para producir el disco con el que cerraría el siglo XX, 'Ray of Light'. «William es un genio completamente loco», dijo Madonna sobre las sesiones de grabación con Orbit. «Yo le presentaba una idea de hacia dónde quería ir musicalmente, tarareaba melodías o leía letras, y luego lo dejaba solo en el laboratorio. A veces iba en la dirección que yo quería y otras veces se desviaba por completo. Terminábamos con temas de trance de ocho minutos de duración y luego seguíamos añadiendo y quitando hasta que teníamos estrofas y estribillos de verdad. Nos esforzábamos muchísimo». Además de ganar el Grammy a mejor álbum del año, 'Ray of Light' fue un exitazo comercial que convirtió a Orbit en uno de los productores más cotizados del pop. En los años siguientes colaboró con artistas como Britney Spears, Melanie C, Robbie Williams, Chris Brown, Pink, No Doubt, All Saints o Blur y participó en la banda sonora de la película 'Charlie's Angels: Full Throttle' de 2003. Además, se reencontró con Madonna en 'Music' y, más de una década después, en 'MDNA', donde produjo temas como 'Gang Bang', 'Some Girls' o 'Masterpiece'. Recientemente, Orbit volvió a acaparar titulares al revelar que había estado intentando sacar adelante el proyecto de un 'Ray of Light 2', pero que lo abandonó porque la cantante nunca respondió a sus propuestas.