El ejército ruso presume un nuevo sistema llamado Arena-M, instalado en tanques de batalla como el T-72B3A. En información expuesta por Forbes, es promocionado por la industria militar de Moscú como la solución definitiva contra cualquier amenaza, una de las mayores que han resultado ser los drones de visión en primera persona. Se indican muchas conclusiones de lo acontecido, tanto de ventajas como de limitaciones tácticas.Este escudo antidrones fue diseñado para neutralizar misiles guiados antitanque y cohetes de RPG mediante interceptores llamados de "impacto duro". El Arena-M se beneficia de un radar instalado en el techo de la torre de dicho tanque. Se escanea el entorno en 360 grados. Cuando detecta un proyectil de alta velocidad entrando en su entorno o trayectoria, es capaz de calcular el punto de impacto e intercepción en cuestión de milisegundos. Arena-M, un éxito y oportunidades de mejora contra drones FPVDespués de actuar de esta forma, automáticamente se dispara una munición defensiva que actúa a pocos metros del tanque. Se proyecta una cortina de metralla hacia la amenaza para destruirla; ayuda a que no toque el blindaje principal. Tiene un radio de acción cercano a 50 metros. Se desplegaron mediante jaulas protectoras que son más livianas y pequeñas. En algunas condiciones, el sistema Arena-M demostró buen potencial. El análisis de algunos expertos indica que el sistema pudo detectar y neutralizar hasta siete drones FPV de manera consecutiva atacando a un solo tanque. Comparándolo con una reacción humana, no hubiera existido una respuesta de esta magnitud. Además, es capaz de interceptar ataques de drones que tienen trayectorias no convencionales, por ejemplo, los que intentan el ataque desde un ángulo superior. Podría ser una solución; el problema es que tiene algunas carencias que podrían corregir sobre la marcha. El sistema tiene un número limitado de proyectiles defensivos en la torreta. Si se agotan, el tanque queda expuesto a futuras oleadas de drones. Si el ataque va acompañado de infantería a pie de tierra u otras unidades de transporte, la detonación de las municiones produce una ráfaga de metralla alrededor del tanque; el sistema no podría ser utilizado y, por tanto, se tiene que desactivar. Por otro lado, el radar también tiene problemas para distinguir objetos entre el ruido del fondo del suelo o por la misma vegetación. Es una herramienta importante que tiene posibilidades de mejora; brinda supervivencia al tanque individual en el campo de batalla cuando los drones están dominando, pero necesita tener un soporte de guerra electrónica y defensas antiaéreas.