El Ministerio del Interior ha querido pisar sobre seguro después de la irrupción en tiempo récord de más de 72.000 migrantes irregulares en Ceuta a través del mar el pasado 30 de julio. Por ello, al mismo tiempo que ha instalado una barrera neumática de 500 metros para marcar la frontera marítima entre Marruecos y España, ha hecho una consulta al Tribunal Supremo (TS) sobre el encaje de esta medida a la luz de la sentencia del alto tribunal de finales de junio. Como ha podido saber EL PERIÓDICO, la respuesta del Supremo al Gobierno ha sido positiva: la nueva barrera física fronteriza sobre el mar permitirá la devolución en frontera de cualquier inmigrante que la traspase.Seguir leyendo....