El más que probable aplazamiento del cierre de las tres centrales nucleares catalanas no hace perder de vista al territorio que algún día, más tarde o más temprano, se apagarán los reactores. Mientras los municipios de la Ribera d'Ebre, encabezados por Ascó, buscan vías para la diversificación económica a través del impulso al tejido empresarial, en Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant (Baix Camp) ya miran a Europa con la proyección de un futuro centro de investigación y de formación de energías renovables.Seguir leyendo....