Google ya permite que una tienda rival se descargue desde Google Play. La primera en cruzar la puerta ha sido Aptoide Games, una plataforma alternativa especializada en juegos para Android. De momento la novedad se limita a Estados Unidos, pero se trata de un enorme cambio.Hasta ahora, utilizar una tienda ajena a Google Play implicaba que viniera preinstalada en el dispositivo o descargarla manualmente desde Internet como APK. Este último proceso, conocido como sideloading, exige instalar un archivo externo y superar varios avisos de seguridad. En cambio, Aptoide Games puede instalarse como cualquier otra app. No obstante, en España, por el momento, el funcionamiento seguirá siendo distinto.Qué cambia con la llegada de AptoideEl cambio es consecuencia directa de la larga batalla judicial entre Google y Epic Games. Una orden judicial de 2024 obligó a la compañía de Mountain View a abrir su plataforma a otros distribuidores. Tras varios recursos, Google comenzó el pasado 22 de julio a permitir la llegada de tiendas externas a su catálogo estadounidense. Suscríbete a la newsletter de Andro4allLa primera que ha superado el proceso de revisión es Aptoide, que regresa a Google Play más de una década después de su salida. Su versión Aptoide Games forma parte del nuevo programa de acceso al catálogo de Google.Sin embargo, que la tienda aparezca dentro de Google Play no significa que todo su contenido haya sido comprobado por Google. La gran G revisa que Aptoide Games cumpla sus políticas generales, pero no analiza individualmente cada juego disponible. Tampoco gestiona las descargas posteriores, las actualizaciones, los pagos o la atención al cliente. Todo ello queda bajo responsabilidad de Aptoide.El estreno abre una nueva vía de distribución para desarrolladores y, al mismo tiempo, permite que el usuario las encuentre e instale sin tener que utilizar el navegador web para ello. Aptoide Games ha sido la primera tienda en llegar, aunque en el futuro podrían seguirla Epic Games Store y otras plataformas de juegos móviles. Para Google, supone comenzar a convivir dentro de su propia tienda con competidores directos.