El Ayuntamiento de Sevilla, tras detectarse el primer caso de un vecino infectado, ha intensificado esta semana las labores de desinsectación frente al mosquito transmisor del Virus del Nilo Occidental (VNO). Los tratamientos, que combinan control biológico y químico, se enmarcan en el plan municipal, reforzado tras la declaración de la ciudad como zona de riesgo alto por la Junta de Andalucía. Estos días se está actuando en el Prado de San Sebastián, el Parque Infanta Elena y el Parque de los Príncipes , dentro de los tratamientos periódicos previstos, priorizando siempre los tratamientos biológicos frente a las larvas, que son los más respetuosos con el resto de la fauna y el medio ambiente». Este anuncio coincide con el segundo caso en la capital, como ha publicado la Junta de Andalucía. En el entorno de Tablada también se van a realizar tratamientos extraordinarios contra mosquitos adultos en el Parque de los Príncipes y el Parque Guadaíra . Con este motivo, el Parque Guadaíra permanecerá cerrado este miércoles y el Parque de los Príncipes este jueves, día 13. El servicio incluye tratamientos larvicidas en imbornales y zonas de puesta de huevos, así como en colegios y centros educativos , con especial atención a los barrios y zonas de mayor incidencia del vector. «Seguimos reforzando el control de plagas en toda la ciudad, priorizando siempre los tratamientos biológicos y reservando los químicos para las situaciones que realmente lo requieren, como marcan los protocolos de la Junta de Andalucía, con la que trabajamos de forma coordinada para proteger la salud de los sevillanos», ha concluido el delegado. Además del contrato de desinsectación, el Ayuntamiento de Sevilla ha intensificado las labores de vigilancia y caracterización de las poblaciones de mosquitos, centradas en la detección temprana del Virus del Nilo Occidental. El contrato, dotado con 55.000 euros, se enmarca en el I Plan Estratégico Andaluz para la Vigilancia y Control de Vectores (PEVA), y está siendo desarrollado por la Estación Biológica de Doñana, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El programa contempla la vigilancia activa de mosquitos en, al menos, 16 puntos estratégicos de muestreo repartidos por la ciudad. El trabajo se desarrolla en tres fases: la búsqueda de hábitats larvarios y captura de estadios inmaduros, la captura de mosquitos adultos mediante trampas BG-Sentinel 2 —que atraen a los insectos simulando la respiración humana con CO2—, y la identificación taxonómica especializada de las especies capturadas, con especial atención al Culex pipiens, principal vector del virus en la ciudad. Las muestras de mosquitos se conservan en criocongelación a -80ºC hasta su análisis molecular mediante PCR, con el que se determina la presencia o ausencia del Virus del Nilo Occidental en las poblaciones capturadas. Los análisis se realizan en un laboratorio acreditado conforme a la norma ISO 17025 y, en caso de resultado positivo, las muestras se remiten a un Laboratorio Oficial de Referencia para su confirmación, siguiendo el protocolo de vigilancia entomo-virológica del Ministerio de Sanidad.