Si cubrir la baja de Robert Lewandowski era una necesidad, tener que tapar también la de Ferran Torres es una emergencia. El Barça ha perdido a su máximo goleador de los últimos cuatro años y ha perdido, al menos emocionalmente, al segundo artillero más resolutivo. Los dos nueves que debería tener un equipo que se precia de campeón. Como lo ha sido el Barça con ellos: tres Ligas en cuatro temporadas. Seguir leyendo....