La sequía parte en dos el Rin

Wait 5 sec.

El nivel del agua en el río Kaub, situado entre Coblenza y Maguncia, ha descendido por primera vez desde la existencia de registros a valores de un solo dígito a causa del calor extremo de este verano . El nivel de agua medido en esta estación de medición es la referencia determinante para la navegabilidad en el Rin y significa que la gran arteria fluvial logística europea queda dividida en dos . «Tenemos capacidad para 6.000 toneladas, pero la semana pasada cargábamos la mitad y hoy es ya imposible zarpar», lamenta el capital del Hidde, una barcaza que transporta carbón a centrales eléctricas combinadas. El Rin, que nace en los Alpes suizos y desemboca en el mar del Norte, es una de las vías fluviales más transitadas de Europa. La disminución del nivel del agua ha generado preocupación por las consecuencias económicas y geoestratégicas de la interrupción de la navegación y el transporte marítimo. Desde el transporte de mercancías hasta la operatividad de respuesta de la OTAN puede verse comprometida sin esta vía de comunicación. «La mayoría de mis empleados viven en Ludwigshaffen y no pueden llegar en ferry hasta Mannheim», se aflige el dueño de una cadena de floristerías. El Sistema Nacional de Información sobre Niveles Bajos de Agua (NIWIS) de Alemania informa que el 44% de las estaciones de medición del Rin y el 78% de las del Danubio registran niveles de agua extremadamente bajos. A la altura de Colonia, el nivel del agua es hoy de solo 62 centímetros, según el Servicio Electrónico de Información de Vías Navegables (Elwis). Y la tendencia sigue a la baja: se espera todavía una semana de muy altas temperaturas y, para el jueves, el nivel del agua podría descender a solo 48 centímetros. Antes de este verano, el mínimo histórico había sido de 69 centímetros, medido el 23 de octubre de 2018. Sólo en Alemania, el bloqueo tendrá un efecto estimado de entre una y dos décimas en el PIB del tercer trimestre. «El Rin es especialmente poco profundo en esta sección, por lo que a un nivel tan bajo del agua, el transporte de mercancías queda bloqueado, así como el tráfico de cruceros, las excursiones y el transporte de pasajeros», ha explicado Jens Schwanen, director ejecutivo de la Asociación Alemana de Vías Navegables Interiores (BDB). El nivel del agua permite navegar entre los puertos de Ámsterdam, Róterdam y Amberes, así como Colonia y la red de canales en Alemania Occidental. Más al sur, el tráfico marítimo podría continuar por el Meno, el Mosela, el Neckar y el canal Danubio-Meno. Pero en el Alto Rin Medio, entre Wiesbaden y Coblenza, el cauce más estrecho y el fondo más irregular lo hacen ya imposible, de manera que los transportes deben ser partidos y dejan de ser rentables. El Rin, «en principio, queda partido y ya no es navegable a lo largo de todo su caudal», describe Schwanen la situación logística y el cuello de botella para el transporte de mercancías. La BDB acoge con satisfacción las reuniones de crisis previstas con el Ministerio alemán de Transporte y subraya que «es justo que las opciones para el aumento del uso de carreteras y ferrocarril se estén debatiendo ya este lunes bajo la coordinación de Claudia Stutz, secretaria de Estado, en Berlín». También solicita que sean pospuestas las obras de construcción en todas las redes de transporte. «Estamos enfrentando un gran test de estrés logístico que pondrá a prueba la resiliencia del sistema: las próximas obras de carretera, ferrocarril y vías fluviales deben ser evitadas, así como cualquier restricción de la infraestructura debido a obras móviles», ha sugerido. «A nuestra urgente petición, la Oficina de Vías Navegables y Navegación 'Canales de Alemania Occidental' está posponiendo el cierre total de siete semanas de la esclusa Wanne-Eickel en el canal Rin-Herne, que estaba prevista para finales de agosto», confirma Schwanen, «esta ruta alternativa a través del canal, que es importante para la navegación y la industria, se mantendrá así durante esta situación de crisis«. Durante el fin de semana, Renania del Norte-Westfalia, Baja Sajonia, Renania-Palatinado y Sarre ya han flexibilizado las restricciones al tráfico de camiones en domingo, por primera vez desde 1956, para aportar fluidez al transporte de mercancías en dirección y hacia Europa Central. El problema resulta especialmente sensible porque el Rin conecta el puerto de Róterdam con las grandes regiones industriales de Alemania y sirve para transportar materias primas y mercancías como combustibles, minerales, metales y productos químicos. La situación ya ha provocado cierres en determinadas vías navegables neerlandesas y el impacto puede extenderse a las fábricas que dependen del agua del Rin para procesos industriales o refrigeración. Se ha reducido significativamente la disponibilidad de agua en los procesos industriales y de refrigeración, además de dificultar la llegada de materias primas transportadas por vía fluvial. El canal Danubio-Meno, la continuidad de esta vía de transporte europea que mueve anualmente más de 300 millones de toneladas, es una importante conexión internacional con el sudeste de Europa y el mar Negro. Durante esta semana, el Danubio no es plenamente navegable en ninguno de sus tramos críticos entre Hungría, Serbia, Rumanía, Eslovaquia y Bulgaria. La crisis afecta simultáneamente a la energía, el transporte, la agricultura y el turismo. Los gobiernos de los países afectados han adoptado medidas de emergencia que van desde restricciones eléctricas hasta ayudas económicas y cierres de infraestructuras estratégicas.