En los últimos meses, los anuncios sobre inversiones en infraestructuras de movilidad se han sucedido por parte del Govern. En algunos casos, son licitaciones propias y, en otros, iniciativas acordadas con el Estado que se alargan en el tiempo y que han gozado de un éxito irregular. De estas últimas, la más cuantiosa en inversión (1.130 millones de euros en total) es la fórmula de las encomiendas de gestión, acordada en el lejano 2022 entre ERC y el Gobierno. Su objetivo es desbloquear una serie de proyectos en carreteras y autopistas de titularidad estatal (también en intercambiadores ferroviarios). Los primeros resultados se verán con el arranque del Convenio Maresme y algunos pequeños proyectos en la N-260, pero la cesión de obras a la Generalitat presenta de momento una ejecución lenta y desigual.Seguir leyendo....