"A partir de hoy, podemos afirmar que tenemos una nueva Constitución en Catalunya". Así celebró Pasqual Maragall la entrada en vigor del Estatut el 9 de agosto de 2006 desde Sant Jaume de Frontanyà, el municipio más pequeño de Catalunya. Sus palabras levantaron ampollas entre los detractores de la norma, empezando por el PP, pero el entonces president de la Generalitat trataba de ensalzar el margen de maniobra que suponía en materia de autogobierno un texto que había sido refrendado un mes y medio antes. Cuatro años después, llegaría el recorte del Tribunal Constitucional, con una sentencia que declaró nulos 14 artículos e interpretó otros 27.Seguir leyendo....